El presidente colombiano, Alvaro Uribe, realizó hoy una visita al departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela, donde evaluó un plan de contingencia para enfrentar la situación que han generado las medidas restrictivas adoptadas por el gobierno venezolano
Venezuela mantiene en revisión las relaciones con Colombia a raíz de la denuncia del gobierno colombiano respecto a que lanzacohetes que Caracas compró a Suecia, en la década de los 80 del siglo pasado, terminaron en manos de la guerrilla de las FARC.

El gobierno venezolano también ha expresado su disgusto por el nuevo acuerdo de seguridad que en las próximas semanas firmará Colombia con Estados Unidos para que tropas militares estadounidenses puedan utilizar al menos siete bases castrenses colombianas para efectuar operativos contra el narcotráfico y terrorismo.

Sobre este tema, Uribe aseguró desde la ciudad fronteriza de Cúcuta que "aspira a recibir de todos los pueblos ayuda práctica" como la que recibe de Estados Unidos.

"Aspiramos a que todos los pueblos y gobiernos del mundo nos ayuden a los colombianos a derrotar esta larga hora de terrorismo narcotraficante", expresó Uribe.

El gobernante colombiano también señaló que los habitantes de Norte de Santander tienen derecho a vivir en paz, "sin el asedio permanente del terrorismo" y dijo que por eso es su "insistencia en derrotar al terrorismo narcotraficante".

"Ustedes tienen derecho a vivir en plena hermandad con los compatriotas venezolanos, como lo determinó el Creador, como se ha surtido a lo largo de la historia, como es inevitable hacia el futuro", agregó.

El mandatario igualmente insistió en que su política internacional "es una política firme para derrotar el terrorismo y el narcotráfico, pero prudente y no retadora".

Uribe se desplazó a Cúcuta, capital de Norte de Santander, acompañado de los ministros de Agricultura, Andrés Fernández; Protección Social, Diego Palacio; y el de Minas y Energía, Hernán Martínez.

Asimismo, viajaron a la zona los viceministros de Hacienda, Gloria Inés Cortés, y de Comercio, Gabriel Duque; además del Alto Consejero para la Competitividad y las Regiones, Miguel Peñaloza; y el Alto Consejero para la Política Anticíclica, Mateo Restrepo.

A su llegada a la ciudad fronteriza, la alcaldesa de Cúcuta, María Eugenia Riascos, pidió al mandatario generar nuevas fuentes de empleo, construir un nuevo modelo desarrollo económico, mayor oferta institucional para el emprendimiento y el acceso al crédito, entre otros.

Previo a la llegada de Uribe a Cúcuta, un grupo de manifestantes bloqueó durante más de tres horas el puente fronterizo Francisco de Paula Santander para protestar por las dificultades que se han presentado para el comercio informal de combustibles.

En las últimas semanas, Venezuela ha tomado medidas restrictivas al comercio bilateral como la cancelación de la exportación de más de 10.000 vehículos colombianos, que a cambio adquirió en Argentina, la suspensión de la venta de gasolina en los departamentos colombianos fronterizos con su país, así como de un fondo por 100 millones de dólares para financiar proyectos binacionales, entre otros.

Además de estas medidas, el presidente venezolano, Hugo Chávez, ordenó buscar en nuevos mercados los productos que importan de Colombia y dijo que estudiará la compra de algunas empresas colombianas que operan Venezuela.

Venezuela es el segundo principal socio comercial de Colombia después de Estados Unidos. El comercio binacional ha tenido un aumento significativo en los últimos años, hasta superar los 7.000 millones en 2008.