Lemic Madrid/Excélsior
La administración texana, encabezada por Rick Perry, invirtió en los últimos dos años más de 110 millones de dólares para reforzar la seguridad, según señala su último informe de gobierno.
México, D.F..- El gobierno del estado de Texas, Estados Unidos, trabaja en la elaboración de un plan de contingencia para evitar que la violencia de los cárteles mexicanos de la droga se extienda y cruce la franja fronteriza.

Tanques blindados, aviones de rastreo e incluso el apoyo de la Guardia Nacional estadunidense se consideran para este proyecto.

De acuerdo con los primeros informes de inteligencia del Operation Border Star Contingency Plan, la presencia de los cárteles mexicanos se incrementaría en territorio estadunidense durante los próximos meses.

Además, se prevé que podría registrarse una migración masiva de mexicanos hacía ese país debido a los numerosos actos delictivos y la violencia generada por la lucha de espacios para la venta de drogas, y se prevé que muchos buscarán refugio en Texas.

Ésta es la primera ocasión en la historia entre México y Estados Unidos que se emite una alerta para hacer frente a amenazas vinculadas con actividades de tráfico de drogas.

La administración texana, encabezada por Rick Perry, invirtió en los últimos dos años más de 110 millones de dólares para reforzar la seguridad, según señala su último informe de gobierno.

El pasado 27 de enero el gobernador de Texas solicitó una partida presupuestal de 32 millones de dólares para emprender un nuevo plan de contingencia en materia de seguridad.

El documento Operation Border Star Contingency Plan aún se encuentra en estudio y elaboración, ya que participan autoridades de los tres niveles de gobierno. Por el momento sólo se analizan las estrategias de seguridad y aplicación de la ley.

Sin embargo, en el proyecto se mantiene como una hipótesis los efectos sobre la economía local o el aumento en los niveles de refugiados por la influencia de los cárteles mexicanos.

Las primeras directrices del plan de contingencia texano señalan que "en principio, estará encaminado a detectar camionetas similares a las utilizadas por los narcotraficantes mexicanos y vigilar el tránsito de migrantes sospechosos de participar en actividades del crimen organizado".

Además se vigilará el tránsito de migrantes sospechosos de participar en el crimen organizado.

El plan también contempla un despliegue de agentes federales y del Departamento de Seguridad Nacional, en apoyo a las autoridades locales, para facilitar una asistencia militar del Departamento de Defensa y el posible uso de aviones, vehículos blindados y equipos especiales para cubrir áreas afectadas.

Hasta el momento, señalan los primeros informes, se incluirá a varias dependencias y se abordarán básicamente cuestiones de aplicación de la ley, incluido el cómo manejar el flujo de mexicanos que huyeran de la violencia

Katherine Cesinger, portavoz del gobierno de Texas, ha asegurado que hay alarma por la ola de ejecuciones del narcotráfico en México.

El senador texano Eliot Shapleigh señaló en semanas recientes que ya cuentan con cifras sobre refugiados mexicanos que provienen principalmente de Ciudad Juárez, entidad donde el año pasado se contabilizaron más de mil 600 ejecuciones y que durante los primeros meses de 2009 ha arrojado 200 víctimas.

A partir de mayo de 2008, la zona oeste de Texas fue incluida en la agenda de riesgos y seguridad del gobierno Estados Unidos, debido a que los cárteles mexicanos de la droga han establecido "puertos de abastecimiento" de material bélico.

Si desea más información ir a: http://www.themonitor.com/articles/violence_23502___article.html/border_plan.html