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Guasave Sonora.- Cientos de personas procedentes de diversas partes del norte del país, así como de algunas ciudades del sur de Estados Unidos visitaron este fin de semana la tumba de Valentín Elizalde.
De arquitectura moderna, pisos de mármol, columnas y arcos a su entrada y de grandes cristales, la cripta donde reposa el cuerpo de Valentín Elizalde, al lado de su no menos famoso padre, el cantante Lalo "El Gallo" Elizalde, es una de las más veneradas de este municipio.

Las imágenes de los dos artistas, padre e hijo, con trajes típicos de cantantes gruperos, colocadas en una repisa, rodeada de flores y veladoras encendidas, vigilan sus propios restos que yacen en dos gavetas, incrustadas, dos metros bajo tierra que son cubiertas por el lujo del mármol.

Desde su sepelio, hace un año, la tumba, permanece iluminada en forma artificial y con la luz que reflejan las veladoras y cirios que a diario, manos anónimas las colocan a la entrada del lugar donde descansa los restos del entrañable cantante de música de corte norteño.

Junto a las veladoras encendidas, cartas, algunas de amor, otras de peticiones y algunas, en las que sólo se vierten palabras de admiración, en su mayoría, escritas por manos femeninas, son recolectadas del interior de la cripta.

El diseño y la estructura arquitectónica de la cripta familiar, construida sobre una superficie de poco más de ocho metros cuadrados, en 1992, con la muerte trágica en un accidente automovilístico de Everardo "El Gallo" Elizalde, fue trasformada, con la sepultura de su hijo, Valentín, victimado a tiros.

A un año de su partida, en el exterior del Palenque de la Expo Feria de Reynosa, Tamaulipas, su madre, Camila Valencia y sus hermanos, decidieron dar una nueva fisonomía a la tumba, donde guardan los restos de Gallo Elizalde y el Vale, dos de los cantantes de mayor éxito en vida.

La transformación incluyó un sistema de iluminación que permitirá que desde el piso, se refleje la imagen del Vale por las noches, en el nicho, donde se encuentran colocadas sus fotos, al lado de las de su padre.

Alejado de investigaciones

Al cumplirse ayer el primer aniversario luctuoso de Valentín Elizalde Valencia, su primo Fausto Castro Elizalde, ("El Tano"), dijo que aún persiste el dolor por la muerte del intérprete de banda.

El ahora representante de la Banda Guasaveña expresó que a un año del atentado en donde fuera el único sobreviviente, la tristeza sigue imperando en cada una de las presentaciones en la que la agrupación se presenta.

"Estamos muy tristes por la fecha, estábamos develando una estatua en Obregón, dedicada a Valentín, se siente la tristeza muy adentro al pasar ya un año de su muerte y sin tenerlo a nuestro lado", detalló.

Castro Elizalde dijo estar apartado del rumbo que llevan las investigaciones sobre el caso, con la finalidad de no recordar lo sucedido aquella noche del 25 de noviembre de 2006, en la ciudad de Reynosa, Tamaulipas.

"Nosotros estamos fuera de lo que son las investigaciones, no sabemos cómo van", dijo, "no nos adentramos para no revivir lo que pasé en el atentado, tratamos de trabajar para no recordar lo que nos pasó, no hemos tenido razón de eso".

Dijo que se encuentra dedicado a la promoción de su nuevo disco en donde le dedican el tema "Mi Primo, mi Amigo, mi Hermano", que por el momento no van a tocar en el aniversario luctuoso por ser un día muy triste para la agrupación.