El modista italiano Valentino, de 75 años, anunció este martes su retirada del mundo de la moda, después de haber encarnado durante 45 años la elegancia y conquistado a mujeres del mundo entero gracias a sus "colecciones blancas" y su particular tono rojo, al que dio su nombre.

Roma, Italia.- "Es el momento perfecto para decirle adiós al mundo de la moda", señaló en un comunicado "el señor" Valentino, recordando "el momento mágico" que vivió a principios de julio en Roma durante la fastuosa celebración de los 45 años de su firma.

"Tuve la suerte de convertir mi pasión de adolescente en la profesión que me ha dado tantas alegrías y tanto reconocimiento, así como de lograr mantener mi propio estilo, a pesar de los grandes cambios que se han producido en el mundo", afirmó Valentino.

El modista, que se formó con el estilista griego Jean Desses y con el francés Guy Laroche, indicó que se retirará a finales de enero de 2008.

Durante una conferencia de prensa el 6 de julio pasado con ocasión de la celebración del aniversario de su firma, Valentino había descartado la idea de retirarse, recalcando que "sólo sabía diseñar ropa".

La casa Valentino fue vendida en 1998 y ahora pertenece al Valentino Fashion Group, que fue comprado en mayo por el fondo de inversión británico Permira.

"Soy consciente de que la casa que lleva mi nombre va a cambiar. Espero que el equipo de diseñadores responsable de las futuras colecciones sepa dar a mi trabajo una herencia de la que se puedan sentir orgullosos", dijo este martes Valentino, agradeciendo en particular a sus colaboradores, que le "ayudaron a hacer" que su carrera sea "un éxito".

Valentino Garavani, su verdadero nombre, adquirió notoriedad en el mundo de la moda desde su primera colección, presentada en Florencia en 1962, pero su verdadero éxito llegó en 1968 con su famosa "Colección Blanca", compuesta de diferentes diseños inmaculados, que volvió a interpretar en 2007.

Celebridades del mundo entero adoptaron sus colecciones, entre ellas Jackie Kennedy, que se convertiría en su musa. En 1968, Valentino firmó el traje de novia de Jackie para su casamiento con el armador griego Aristóteles Onassis.

Durante uno de sus viajes a Barcelona, el modista tuvo "una de las mayores conmociones de su vida", según sus propias palabras, al conocer a Diana Vreeland, redactora jefe de Vogue USA y gran enamorada del rojo. Vreeland transmitió su pasión por este color a Valentino, quien crearía entonces el "Rojo Valentino", un tono profundo y pasional.

"Mi madre no paraba de preguntarse: '¿cómo puedo tener un hijo que sólo quiere las cosas más caras?'. Tenía 13 ó 14 años y mi madre me daba dinero para mandarme a hacer zapatos a medida", contó Valentino en una entrevista.

"Tengo esta enfermedad desde que soy pequeño, sólo me gustan las cosas bellas. No me gusta ver a hombres sin corbata, en jersey, mujeres maquilladas con tonos chillones y con pantalones informes. Es un signo de mala educación y de falta de respeto hacia uno mismo. Se necesita muy poco: con un cepillado, un poco de pintalabios y un pantalón bonito es suficiente", señaló en marzo de 2007 a la edición italiana de la revista "Elle".