Tania Molina Ramírez/La Jornada
La obra tiene como punto de partida a Juana de Arco, Juana La Loca, Juana de Asbaje, Juanis Joplin, e incluso Digna Ochoa, "quien aunque no se llamó Juana bien pudo haberlo hecho, por el significado de su nombre", dijo Bauche en entrevista radiofónica.
México, D.F..- Todas se llamaron Juana y todas se apasionaron. Una francesa comandó un ejército para defender a su patria, una reina de Castilla enfermó de pasión, una poeta monja mexicana escribió desde el convento.

La actriz Vanessa Bauche experimenta y ahora le entra al cabaret con el espectáculo Juana's Soul: o la insignificancia de llamarse Juana, y hace su debut como escritora, directora escénica, cantante y productora de este género.

La obra tiene como punto de partida a Juana de Arco, Juana La Loca, Juana de Asbaje, Juanis Joplin, e incluso Digna Ochoa, "quien aunque no se llamó Juana bien pudo haberlo hecho, por el significado de su nombre", dijo Bauche en entrevista radiofónica.

Pero, añadió, "las Juanas somos todas". Y siguió: en la puesta en escena "hablo de la diferencia entre amor y pasión, y lo peligroso y destructivo que puede ser la pasión, como nos lo indica la historia, sobre todo en el caso de las mujeres".

El personaje principal es una especialista en anti-tontez-pasional, con doctorado en acidez antimelcocha, invitada para convencer a un grupo de AA (Apasionados Anónimos) de "los peligros de caer o recaer en las pasiones".

Al final y al cabo, recordó que "la raíz etimológica de dolor es pasión". La actriz no está en favor de apasionarse, sino "del amor, de vivir en el crecimiento, de vivir en la evolución de la consciencia".

Siguió: "La naturaleza humana es adicta al sufrimiento, por eso hay una proclividad hacia la pasión". Y añadió: "La pasión nos recuerda que estamos vivos, quizás ésa sea su principal función".

La actriz de Amores perros y Digna: hasta el último aliento dijo estar feliz de presentarse en el teatro-bar El Vicio: "Desde hace mucho anhelaba trabajar ahí", tanto por la historia del lugar como por el trabajo que realizan sus actuales administradoras, las Reinas Chulas.