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Tokio, Japón.- El centro internacional de alerta de ciclones de Naciones Unidas (ONU) advirtió hoy sobre la posible formación de un nuevo ciclón en el mar de Andamán, que podría dirigirge a las zonas devastadas por Nargis en Myanmar.
Tokio, Japón.- El centro internacional de alerta de ciclones de Naciones Unidas (ONU) advirtió hoy sobre la posible formación de un nuevo ciclón en el mar de Andamán, que podría dirigirge a las zonas devastadas por Nargis en Myanmar.

La nueva tormenta tropical, localizada al norte de Andamán, entraría en las próximas horas frente a la costa sur de Myanmar, cerca de la zona por donde entró el ciclón Nargis el pasado 2 de mayo con vientos de más de 200 kilómetros por hora (km/h).

En un comunicado, difundido en su página en internet, el organismo explicó que hay altas posibilidades de que la tormenta se convierta en ciclón, nombre que se da a las tormentas tropicales que se forman en el Océano Atlántico.

En nuevo fenómeno meteorológico avanza a una velocidad de 11 km/h con vientos de entre 46 y 56 km/h, en dirección oeste a noroeste, mientras su centro esta localizado a unos 16.7 grados norte y 95.7 este.

La posibilidad de que una nueva depresión tropical alcance el sur de Myanmar agravaría aún más situación de las cerca de dos millones de personas que perdieron su hogar y la distribución de ayuda, que se estima ha llegado a sólo unos 300 mil damnificados.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) confirmó este miércoles que se ha entregado agua y comida a unas 50 mil personas, pero habría más de 750 mil que aún no reciben nada y continúan a la espera, según informes de prensa conocidos en esta capital.

Pese a la alarmante situación, que amenaza con desatar una severa crisis humanitaria, la Junta Militar gobernante en Myanmar continúa bloqueando el envío de ayuda internacional y la entrada al país de voluntarios extranjeros para acelerar la distribución.

Cientos de cooperantes de Tailandia, Malasia y otras partes mundo permanecen desde hace más de una semana en Bangkok a la espera de que el gobierno birmano les autorice la visa de entrada para ayudar a las víctimas.

Sin embargo, el régimen militar continúa renuente a permitir el ingreso de extranjeros argumentando razones de seguridad, ante el temor de que puedan influir de manera negativa entre la población, que pudiera sublevarse en su contra.

Con lluvias torrenciales y vientos de hasta 240 kilómetros por hora, Nargis azotó por más de 35 horas continuas, entre el 2 y 3 de mayo pasados, decenas de comunidades ubicadas a lo largo del delta del río Irrawaddy, que fueron declaradas zona de desastre.

De acuerdo con el más reciente balance oficial, Nargis ha dejado un total de 34 mil 270 muertos, unos 10 mil de ellos niños, además de 27 mil 838 desaparecidos, aunque las Naciones Unidas y otros organismos humanitarios estiman en más de 100 mil las víctimas.