Sylvia Georgina Estrada
La Asociación de Autores y Compositores de Coahuila brindó un concierto en el que se conjugaron distintos géneros musicales que privilegian el amor
Los seguidores de la música romántica no dudaron en acudir a un concierto en el que convivieron por igual la canción napolitana, la nostalgia del bolero, la estridencia de los metales y la batería, así como la tradicional rondalla.

El Teatro de la Ciudad arropó, la noche del martes, a los apasionados de la canción que ensalza al amor en un concierto organizado por el Icocult y la Asociación de Autores y Compositores de Coahuila, en el marco del Festival Artístico Coahuilense.

El presentador anunció que dos jóvenes talentos coahuilenses tendrían a su cargo el inicio del programa. Sobre el escenario aparecieron el tenor Jorge Pedraza Iga y el pianista Alejandro Sánchez Mitaki, quienes le dieron el toque fresco y original al concierto.

Los egresados de la Escuela Superior de Música brindaron un homenaje a Luciano Pavarotti con una serie de canciones napolitanas que incluyó la famosa "O Sole Mio", pieza que fue aplaudida por un público benévolo y entusiasta.

El cantante, después de exponer un breve currículum de su trayectoria, interpretó un par de canciones de Manuel M. Ponce: "Lejos de Ti" y "Marchita el Alma", que le dieron el carácter romántico a la noche.

La voz fiable y madura del tenor demostró los años de entrenamiento a la que ha sido sometida, al ejecutar en forma puntual "Te Quiero" y "Muñequita Linda" de María Griver, piezas en las que destacó la soltura y destreza del pianista.

"Este escenario me trae muchos recuerdos, fue aquí donde el pequeño gran gigante, Armando Manzanero, se presentó y con quien tuve el honor de cantar en un trío junto a un amigo talentoso, Oscar de la O. Fue el propio Armando Manzanero quien dijo que estaba cantando con dioses", dijo en un arrebato de ego, antes de interpretar la última pieza de su repertorio.

Los apasionados acordes de "Júrame", de María Griver, resonaron en el recinto. El tenor ofreció un buen trabajo vocal, pero apenas justo en los momentos climáticos de la canción, en donde se hubiera agradecido una mayor entrega. Pero el público quedó satisfecho y celebró la actuación sincera y esmerada de los dos jóvenes.

Tras ellos, Guillermo Hernández y Compañía ofreció un atisbo al pasado con canciones que fueron famosas en las décadas de los 40's, 60's y 70's.

La pequeña orquesta, conformada por dos coristas, trompetas, guitarras, teclados y batería, brindó un programa variopinto que desconcertó a la audiencia. Los nervios se apoderaron del grupo, que recién se estrena en la escena musical saltillense, pero salió avante con piezas como "El Día que Me Quieras", famosa canción originada en Argentina con música compuesta por Carlos Gardel y letra de Alfredo Le Pera.

El grupo también le dio espacio a las composiciones norteamericanas e interpretó una canción de Frankie Vallie. La defectuosa pronunciación del inglés, por parte del cantante, no impidió que el público disfrutara este viaje al pasado a través de la música.

Finalmente, la Rondalla Voces del Viejo Rincón, para muchos el plato fuerte de la noche, apareció con el romanticismo saltillense que ensalza las serenatas y las rondallas.

El cancionero mexicano que habla del amor, la belleza de la mujer amada y la tristeza del solitario, fue disfrutado por un público que agradeció cada una de las interpretaciones de estos músicos que se definen a sí mismos, al igual que sus seguidores, como "románticos de hueso colorado".