La propuesta de Donatella estuvo llena de naranjas rosas, celestes y caquis
Los vestidos de noche de la temporada primavera/verano 2008 se despiden del tradicional negro. En vez de eso, predominan el anaranjado, el rosado, el celeste y el caqui. Con un desfile de vestidos artísticamente drapeados en colores potentes, Donatella Versace puso punto y final la noche del jueves a su presentación en la Semana de la Moda de Milán, que terminó el sábado. Sus nuevas creaciones sedujeron por su ligereza, su sofisticación y su elegancia.

También para el día Versace renuncia al negro y lo sustitiye por un marrón chocolate. Sobre el vestido de seda, coloca blazers de lino. Los pantalones son estrechos y fluidos y se atan en los tobillos.

Los shorts se combinan con blusas, delicados tops de chifón o chaquetas de cuero en estilo safari con enormes bolsillos. Los vestidos cortos son el elemento clave de la colección. Se vieron todo tipo de variaciones.

Dolce & Gabbana apostó por la teatralidad para la noche. Opulentos vestidos de tafetán bordado subrayados con tul garantizan una presencia impactante.

También en el caso de Laura Biagiotti todo giraba en torno a los adornos: poéticos motivos florales, coloridas rayas, colores potentes y generosos bordados de lentejuelas. La romana mostró muchos vestidos cortos, así como camisetas largas de corte muy amplio sobre pantalones estrechos.

John Richmond combina la próxima temporada estival chaquetas de cuero con bolsillos exteriores con faldas estrechas, blazers con shorts y estrechos pantalones con caftanes transparentes.

La marca italiana Belstaff, finalmente, presentó junto con minitrajes de napa muchos materiales tecnológicos como nylon y neopren para vestidos deportivos, pantalones o parkas.