El Universal
Mueve las caderas y turistea; hay ritmos, escuelas y opciones para que seas la estrella de la pista en tu próxima fiesta
El embrujo de la samba no se obtiene a la primera. Pero puedes empezar por relajarte y quitarte de prejuicios. Sonríe. Gózalo. Tú suéltate. No sólo de ritmo se valen las cariocas, también de mucha condición física y cachondería.

Una o dos clases de baile no son suficientes, pero al menos te dan una idea de lo que significa rendirle culto a la samba. Si no logras mover magistralmente y con gracia el trasero, lo bailado no hay quien te lo quite.

Las caderas ya calientan para la gran fiesta del 2 de febrero. Las escuelas de samba convocan a cursos de dos meses, tiempo mínimo en el que garantizan al pupilo aprender lo básico para "sambar" y no hacer el ridículo en pleno carnaval.

Cada lección es de una hora y cuesta entre 50 y 80 dólares. También, los sábados por la noche, a partir de las 10, las grandes escuelas o comparsas que pisarán el Sambódromo te permiten asistir a sus ensayos, como la de Salgueiro.

Dónde se baila más: Río de Janeiro y Salvador de Bahía, en Brasil.

¿Y el tango?

Todo está en la actitud, en su porte. Es un ritual amoroso y complejo, casi desgarrador. Lo oyes, lo observas y sin darte cuenta ya has apretado el entrecejo, en un gesto lastimero. Es puramente urbano, salido de los arrabales. ¿De Montevideo o Buenos Aires? Ese es el debate.

Un tip: En Buenos Aires hay hoteles que entre sus servicios incluyen clases de tango y marchas nocturnas a las milongas más típicas de la ciudad: económicos, como el Milonga Hostel, en el barrio de la Recoleta (www.milongahostel.com.ar), o el Hotel Boutique Complejo Tango (www.complejotango.com.ar), pasando por bed & breakfasts, a hoteles más onerosos como el pequeño y temático Gurda Tango & Winery, con su cena show (www.gurdahotel.com), y el Faena Hotel + Universe, un recinto de súper lujo que no sólo ha sido premiado por su diseño, sino también por su espectáculo de tango. Dicho alojamiento cuenta con un personaje al que llaman un "anfitrión de experiencias", quien te guiará personalmente por la ruta de los locales con más historia y tradición.

Recibe una lección a bordo de un barco que surca el río de la Plata y pasa por los barrios donde se originó este baile.

Entra a www.tangol.com y elige uno de los "tango tours" y mini cursos diseñados para los visitantes: conoce también los barrios, calles típicas, gastronomía, historia y todo lo que tenga que ver con hacer puro tango.

Flamenco para todos

Es un lenguaje sudoroso, impulsivo, de cantaores entrecejudos y patilludos; de una mujer llamada Manola que palmea con manos tensas y decididas; de bailaoras con sus vestidos rojos de ondas que vuelan, girando apasionadas como rehiletes, dejando ver esa fuerza que brota de los músculos del alma.

Pero, ¿Madrid o Sevilla? Si es la primera, la oficina española de turismo en México recomienda El Corral de la Pacheca (www.corraldelapacheca.com), cuyas tablas sirven de pasarela a los mejores artistas de España, mientras tú te atragantas con un confit de pato al oporto. Antiguamente, en el mismo terreno existió un corral de comedias establecido a principios del siglo 17.

Otra opción es el bar Almonte para bailar sevillanas y comer un trozo de los robustos jamones que cuelgan de las paredes (www.almontesalarociera.com).

Para seguir en serio los pasos de este baile andaluz -de rasgos gitanos, moriscos y judíos- trasládate a tierras sevillanas y que tu itinerario contemple un curso de flamenco (de una semana o más). El precio del taller de danza y técnica para principiantes es de 391 euros. Si lo solicitas, la escuela puede conseguirte alojamiento económico (www.tallerflamenco.com), además se organizan excursiones temáticas.

Si no puedes permanecer en un solo lugar, sigue dos de las rutas flamencas disponibles: la de las grandes figuras que brotaron de Sevilla a Málaga (con una duración de cinco días) y la ruta del compás del tres por cuatro (también de cinco días).

Visita compañías discográficas, peñas, tiendas especializadas, museos, solares, viejas casonas, prueba la típica comida andaluza, participa en una charla del mismo tema y en una lección de danza. Los recorridos se consiguen fácilmente a través de un operador turístico (www.turismosevilla.org).

Son cubano

Un hombre que sepa mover a su pareja en la pista sin duda tendrá mucho más sex appeal que los que ostentan dos pies izquierdos.

El son cubano es una fusión de las percusiones africanas y la rumba flamenca combinada con la sensualidad que propicia el clima tropical y los vocablos de la religión Yorubá.

Santiago de Cuba proclama ser más auténtica en cuestiones musicales que La Habana. La verdad es que ambas ciudades tienen "tumbao" y han contado con grandes músicos y bailarines que han exportado su arte y lo han convertido en universal.

Si quieres aprender a bailar son cubano, Sprachcaffe Escuela de Salsa en La Habana tiene cursos intensivos y divertidos. El más económico ofrece dos clases de 45 minutos al día de lunes a viernes.

Pareja incluida y certificación al terminar, por 132 euros. El otro extremo es un curso de 13 días con almuerzos, cenas y paseos a Cienfuegos y Trinidad por 865 euros. Encuentras información en: www.salsa-in-cuba.com

Has de saber que se baila buen son y salsa en Santiago, Nueva York, San Juan y Ponce (Puerto Rico) o en la ciudad natal de Rubén Blades: Panamá.