Redacción
Tanto FIFA como Pro Evolution Soccer ya calientan motores para volver a enfrentarse por el título de mejor juego de futbol de la presente temporada. El año pasado FIFA recortó diferencias con una propuesta de calidad frente al estancamiento de Konami, y este año los nipones han prometido grandes novedades. ¿Quién conseguirá marcar el gol de la victoria?
Uno de los juegos que más esperanzas teníamos de ver en el pasado Games Convention de Leipzig era Pro Evolution Soccer 2008, en la versión PlayStation 3 como en Xbox 360. ¿cual es mejor? Pocas novedades, pero un ligero pulido a nivel gráfico y jugable que para muchos puede no ser suficiente como para justificar una nueva edición de ¡El Pro!, pero que para otros será pretexto perfecto para otro acercamiento al simulador futbolIstico rey del mercado.

¿O Rei?

Konami prometió muchísimas mejoras para este Pro Evolution Soccer 2008, aunque lo cierto es que por lo que hemos podido ver se han quedado a medio camino, pues la esencia del juego y su apartado gráfico apenas cuentan con cambios, y lo cierto es que algunos aspectos piden mejoras a gritos.

Los nipones tratan de presentar propósito de enmienda con esta edición, tras las flojas entregas del año pasado (especialmente la de Xbox 360), y en algunos aspectos han progresado, pero en otros han fracasado.

Para empezar, una de las primeras cosas que llaman la atención son los nuevos menús, muy alejados del estilo desfasado y ochentero que caracterizaba a la serie. Son oscuros, más prácticos y sobrios, tremendamente intuitivos y con un diseño que por primera vez podemos calificar de ìde buen gustoî.

Una vez que saltamos al campo vemos los primeros detalles donde realmente importan, en el terreno de juego. En Pro Evolution Soccer 2008 el campo es gigantesco, lo cual cambia bastante la jugabilidad con respecto a ediciones anteriores. El juego es más fluido y se llega de nuevo con relativa facilidad al área contraria, de modo que los ajustes de velocidad de los jugadores y del balón parecen haber sido llevados a cabo correctamente pese a las modificaciones de las dimensiones del terreno de juego.

Las animaciones también han sufrido numerosos cambios, y los movimientos de los jugadores parecen mucho más reales. Los diferentes controles, regates, pases y tiros se suceden con gran veracidad, y la coreografía de acciones está mejor elaborada y enlazada que nunca.

Lamentablemente se siguen registrando serias deficiencias en los comportamientos de la inteligencia artificial, especialmente en lo que se refiere a aspectos de marcaje en la defensa y de desmarques en ataque. En ocasiones los jugadores se quedan parados cuando un balón pasa cerca de ellos, y en otras los centrales incomprensiblemente se apartan al paso de un delantero con el esférico en los pies. Confiemos en que estos pequeños detalles se solucionen en la versión final.

Con muy pocas mejoras en lo tecnológico

Gráficamente hay avances, pero resulta comprensible el enojo de los aficionados con un producto supuestamente Next-Gen, que se asemeja en demasía a los presentados en su momento en la anterior generación de consolas.

Es de agradecer que el césped de todos los campos ya no parezca la lija de tercera división, y que se haya mejorado sensiblemente el aspecto y la interacción del público, pero los jugadores siguen teniendo ese aspecto de ¡monigotes! excesivamente rígidos en sus movimientos y carentes de vida. No obstante se ha mejorado la texturización de uniformes y rostros, y parece que en general gozan de un mayor número de polIgonos.