Moscú, Rusia.- El nuevo primer ministro ruso, Viktor Zubkov, austero funcionario de 65 años conocido por su neutralidad y eficacia, forma parte del círculo restringido del presidente Vladimir Putin, que puede contar con su lealtad en este cargo y en el de presidente, si llegara a sucederle.
Este tecnócrata de rasgos sobrios y vestimenta impecable era hasta hace unos días un gran desconocido del gran público.

Nacido el 15 de septiembre de 1941 en la región de Ekaterimburgo, Viktor Zubkov estudió en el Instituto de Agronomía de Leningrado (San Petersburgo, al noroeste del país).

Durante cerca de 20 años dirigió varias "sovjozes" (antiguas granjas colectivas del Estado) en la región de Leningrado, con lo que se ganó la reputación de buen gestor en un sector clave y caracterizado en la Unión Soviética por su ineficacia.

Durante la perestroika impulsada por Mijail Gorbachov (1985-1991), Zubkov se convirtió en primer secretario del comité del Partido Comunista de la ciudad de Priozersk, también en Leningrado, donde siguió ocupándose de la agricultura.

En la prensa y las cadenas de televisión rusas están apareciendo estos días numerosos testimonios elogiosos de agricultores que trabajaron con él.

"Fue él quien empezó a comprar vacas a Holanda en lugar de oro", recuerda el tractorista Nikolai Minaev en el periódico Izviestia, cercano al Kremlin.

Tras la caída de la URSS a finales de 1991, Zubkov fue nombrado vicepresidente de la comisión de Relaciones Exteriores del ayuntamiento de San Petersburgo, dirigida entonces por un cierto Vladimir Putin, puesto en el que permaneció hasta 1993.

Desde esa época, una "amistad" duradera unió a Zubkov al futuro presidente, escribió en enero de 2004 la revista rusa Perfil. Este último le estaba agradecido por su ayuda en la adquisición de un terreno para una dacha (casa de campo) en la región de San Petersburgo, según la revista.

Entre 1993 y 1999 Zubkov dirigió la oficina de control fiscal de esta región, antes de entrar en el ministerio de Finanzas en Moscú.

En 2001, un año después de la elección de Vladimir Putin, fue nombrado presidente del Comité de Control Financiero (transformado en 2004 en el Servicio Federal de Supervisión Financiera), responsable de luchar contra el blanqueo de dinero, un asunto sensible en Rusia.

En el otoño de 2002, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), un organismo intergubernamental encargado de combatir el blanqueo de capitales, borró a Rusia de su lista negra, fundamentalmente gracias a las acciones de Zubkov, subrayó en marzo pasado el periódico oficial Rossiiskaia Gazeta.

Según Liza Golokova, del diario independiente Kommersant, Zubkov es "uno de los pocos funcionarios" rusos que se mantiene al margen de las intrigas y las relaciones conflictivas. "Habla de la misma forma a todo el mundo y mantiene una actitud sosegada en las reuniones", afirmó la periodista.

Con esta misma actitud, Zubkov respondió el jueves a la pregunta de periodistas rusos sobre sus intenciones presidenciales en las elecciones de marzo de 2008. "Si hago algo en este puesto de primer ministro, no excluyo esa hipótesis", afirmó.