En un comunicado la CEM afirmó que se unen al dolor e indignación de las familias y amigos de los fallecidos que fueron asesinados de la manera más cobarde y artera.<br>Foto: Vanguardia/ Especial
Milenio
En un comunicado la CEM afirmó que se unen al dolor e indignación de las familias y amigos de los fallecidos que fueron asesinados de la manera más cobarde y artera.
La Conferencia del Episcopado Mexicano lamentó los hechos criminales y el aumento de violencia que intentan desestabilizar el proceso democrático de las elecciones que se llevarán a cabo el próximo domingo.

En un comunicado la CEM afirmó que se unen al dolor e indignación de las familias y amigos de los fallecidos que fueron asesinados de la manera más cobarde y artera.

"Los terribles momentos de inseguridad, muerte y zozobra que vive el Estado de Tamaulipas, nos llevan a pensar cuánto tiempo más y cuántas muertes más tendrán que registrarse en este territorio y en otros puntos del país, cuánto tiempo más continuarán sufriendo las familias y comunidades tamaulipecas, y en general todos los mexicanos, este tipo de hechos escalofriantes que niegan una posibilidad a la paz, la seguridad y la vida".

Esta situación de angustia de todo un pueblo, consideró el Episcopado debe ser un llamado enérgico a la sensibilidad de todas las autoridades de los tres Poderes de la Unión, líderes políticos, organizaciones sociales, sistema educativo, medios de comunicación, iglesias y población entera a la colaboración y participación en la búsqueda de las soluciones y estrategias que coadyuven a crear los ambientes de confianza, paz y sosiego que necesitamos.

Los Obispos de México expresaron que "hay muchas personas que tienen la convicción de que el crimen organizado, para extender el alcance de su influencia, ha corrompido personas y grupos de la sociedad, lo mismo que a grandes y pequeñas empresas. Para neutralizar la intervención de la autoridad, evitándola, anticipándose a ella, o distrayéndola, han corrompido también a servidores públicos, se han infiltrado en la estructura de los distintos niveles de gobierno, de procuración de justicia y del sistema judicial, convirtiéndose en una amenaza para la seguridad nacional y la democracia y, por tanto, en un abierto desafío al Estado" (Exhortación Pastoral: "Que en Cristo Nuestra Paz, México tenga vida Digna", No. 16).

Se requiere, indicaron los obispos auténticas muestras de procuración de la justicia en México y de que no solo se buscan sino que se encuentran caminos que garanticen una clara oportunidad para vivir seguros, sentirnos protegidos y en paz.

Confiamos en que un camino de unidad y solidaridad es posible para México a fin de superar la violencia, de la cual no podemos sino decir que va en aumento y con signos claros de mayor maldad y crueldad. Por lo que urgimos a las autoridades estatales y federales a realizar una exhaustiva investigación de los lamentables hechos y procesar a los culpables.

"Las ejecuciones, cada vez más crueles, son la manifestación dolorosa y visible del crimen organizado. Con ellas genera el miedo social y hace sentir su poder o capacidad de controlar y proteger el desarrollo de sus negocios ilícitos. Son muy lamentables las muertes de miles de personas, entre ellas muchas inocentes y efectivos de las fuerzas de seguridad del Estado" puntualizó.