Colombia.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, presenció el miércoles un simulacro de rescate de rehenes en una base militar colombiana durante su visita al "socio estratégico" de Washington, que intenta soslayar las amenazas al futuro del Plan Colombia y al TLC bilateral.
El escenario del simulacro de miembros de las fuerzas especiales y paracaidistas del Ejército colombiano, apoyados por helicópteros y aviones militares, fue la base de entrenamiento de Tolemaida (centro), que concentra parte del personal estadounidense destacado en Colombia.

La simulación tenía como propósito demostrar la capacidad de los colombianos para rescatar rehenes en poder de un grupo terrorista, según la explicación entregada por los oficiales colombianos.

La guerrilla de las FARC mantiene a tres estadounidenses que hacen parte de un grupo de 45 rehenes que han propuesto canjear por 500 rebeldes presos, pero no hubo referencias a este hecho durante el simulacro.

La suerte de los rehenes no es la única preocupación en las relaciones bilaterales. La visita de Gates a Colombia, como parte de una gira por la región que incluyó a El Salvador y seguirá en Perú, Chile, Surinam, se produce mientras la nueva mayoría demócrata en el Congreso de Estados Unidos ha puesto trabas para aprobar el Tratado de Libre Comercio (TLC) bilateral, ya negociado.

Igualmente, los demócratas de la Cámara de Representantes recortaron en 60 millones de dólares al monto destinado al Plan Colombia, la estrategia antidroga vigente desde 2000, para rebajarlo a 530,6 millones de dólares y pidieran darle además un enfoque mucho más social que militar.

Precisamente Gates comenzó su jornada con una reunión con el presidente Alvaro Uribe en la Casa de Nariño (sede presidencial), en Bogotá, en donde presenció la firma de acuerdo para dotar de instrumentos a orquestas juveniles.

"Cuando un niño abraza un instrumento musical jamás empuñará un fusil", dijo el presidente colombiano, durante la ceremonia en la que Gates compartió con niños de orquestas creadas en barriadas pobres de Bogotá.

Poco antes de esa cordial reunión, el tema de los rehenes saltó a escena cuando el mandatario colombiano le señaló que no aceptará que Washington regrese a Colombia a dos guerrilleros extraditados a Estados Unidos, como parte de un eventual acuerdo porque "sería funesto, un negativo precedente".

Uribe se refirió así a versiones según las cuales Washington no descarta liberar a los rebeldes Ricardo Palmera ('Simón Trinidad') y Anayibe Rojas ('Sonia'), como parte de un acuerdo para la liberación de los rehenes.

No hubo de inmediato un comentario de Gates sobre ese pronunciamiento. El embajador de Estados Unidos en Bogotá, William Brownfield, exhortó el lunes a la guerrilla de las marxistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, 17.000) a hacer un pedido "algo concreto" sobre el caso de los dos guerrilleros.

Las FARC han subrayado reiteradamente que esperan obtener la excarcelación de 'Trinidad' y de 'Sonia' como parte de un acuerdo para la devolución de los rehenes que impulsa el presidente venezolano Hugo Chávez, autorizado por Bogotá para mediar ante los rebeldes.

Los estadounidenses Keith Stansell, Thomas Howes y Marc Gonsalves, fueron secuestrados en 2003, cuando el avión en que realizaban tareas antidrogas fue derribado por insurgentes.