Notimex
México.- Luego de la eliminación en el campeonato local, el técnico Daniel Brailovsky aseguró que la directiva de América no le ha exigido ganar la Copa Sudamericana de futbol, pero en lo personal sí siente esa exigencia.
Monarcas Morelia se encargó de echar fuera de la actual liguilla a las Aguilas y ahora, tanto afición, jugadores, cuerpo técnico y directiva quieren resarcir el daño con ganar la Copa Sudamericana.

Por eso este viernes reciben en el estadio Azteca, en el encuentro de "ida" al equipo argentino Arsenal, el cual a su llegada, su técnico Gustavo Alfaro dio un puyazo: "América es el gran favorito".

Brailovsky no se come la oferta al decir hoy en conferencia de prensa que Arsenal no es un equipo chico en la cancha, pues para llegar a la final derrotó a conjuntos grandes como a San Lorenzo y a River Plate, ambos también de Argentina.

De hecho ve una final bastante pareja en ambos escenarios donde se va a disputar, y más cuando el equipo de Sarandí ha ganado sus partidos de visitante en este torneo.

"Arsenal es un equipo que es muy difícil vulnerarlo porque cierra muy bien a la defensiva, traba bien la pelota a mitad de la cancha, no regala espacios porque los 11 (integrantes) trabajan, se manejan bien a pelota parada, explotan muy bien el contragolpe y mantienen bien el balón arriba", habló el "Ruso" de las cualidades del contrario.

Aunque aseguró que América no se desbocará al ataque, y que tampoco cambiará de su estilo de juego ofensivo, porque el único objetivo es ganar este primer encuentro, sin importar tener o no una gran diferencia en el marcador.

"Nosotros vamos a jugar por abajo, a rotar la pelota, hacerlo rápido, de quitarles el esférico y tenerlo el mayor tiempo posible para generar a la ofensiva", adelantó labores en la cancha del Azteca.

Aseguró que nada le preocupa de su equipo y más cuando sus futbolistas están conscientes de lo que significa jugar esta final.

En lo personal disfruta esta serie porque, según él, siempre confió en llegar a la final y definir el título en Sudamérica, pues no sabía si iba a ser en su país.

Brailovsky llegó al timón de América al sustituir a Luis Fernando Tena, cuando el equipo estaba prácticamente desahuciado para la recalificación de la liguilla local, aunque en la Copa Sudamericana todo pintaba bien.

"Cuando llegué, pensé estar en lo más alto. Sí me imaginé estar en la final, sí tenía en la cabeza estar ahí", confió Daniel, quien se exige ganar este título.