México, D.F..- México recuperó hoy con máximos honores militares las dos primeras banderas de su historia, arrebatadas en 1811 por las tropas españolas a los insurgentes y devueltas en este año del Bicentenario de la Independencia desde el madrileño Museo del Ejército.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, encabezó en Ciudad de México el que definió como "uno de los más emocionantes actos del Bicentenario", que constituye, dijo, "el cierre de un ciclo".

En el evento, anunció que el Gobierno regalará durante 2010 una pequeña bandera nacional a cada familia mexicana.

Hace casi 200 años, las tropas realistas del general Félix María Calleja se hicieron con ambas enseñas en la batalla del puente de Calderón, cerca de la ciudad jalisciense de Guadalajara, donde vencieron a los insurgentes que comandaba Miguel Hidalgo, hoy héroe nacional en México.

Tres años después, Calleja las envío a España como parte de una colección de trofeos militares que le valió para obtener el título de Conde de Calderón.

El regreso de las insignias a territorio mexicano cuenta -según el mandatario- "con una gran importancia para el legado nacional" y, al mismo tiempo, simboliza la relación de "respeto y amistad" que hoy une a México con España.

Alrededor de mil personas recibieron las dos enseñas con salvas de artillería y fusilería en una ceremonia a la sombra de la colosal bandera mexicana que preside el Campo Militar de Marte.

Pero los estandartes gemelos que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, entregó en mayo a Calderón en la localidad española de Santillana del Mar son muy diferentes de la actual bandera verde, blanca y roja.

Los dos lienzos son de tafetán celeste con la Virgen de Guadalupe en el anverso y el águila, que simboliza la fundación de Tenochtitlan, en el reverso.

Se trata, manifestó Calderón, de "los símbolos que entonces marcaban a México como México, como nuestro y de nadie más".

Dos siglos después de viajar desde Morelia hasta Guadalajara de batalla en batalla, las banderas retornan al Museo de Historia del capitalino Bosque de Chapultepec, desde donde, en agosto, se trasladarán al Palacio Nacional como parte de una exposición sobre el Bicentenario.