La atleta china marcó un tiempo de 2:25.15 horas para ganar el oro, mientras que la japonesa Yoshimi Osaki consiguió la plata y la etiope Aselefech Mergia obtuvo el bronce. La mexicana Judith Ramírez llegó en el puesto 40
Berlín, Alemania.- La china Xue Bai, de 20 años, se coronó campeona del mundo de maratón al ganar la carrera en Berlín con un tiempo de 2:25:15 sorprendiendo a las favoritas africanas.

Xue logró ganar el oro -el primero para China en estos Mundiales- con un ataque a partir del kilómetro 41, donde logró desprenderse de la japonesa Yoshimi Osaki con quien libraba un duelo meramente asiático por el oro.

Ozaki logró la plata y la etíope Aselefech Mergia obtuvo la medalla de bronce.

La carrera de en Berlín pareció estar hecha para ilustrar la frase de que un maratón nunca empieza antes del kilómetro 30. Durante buena parte de la carrera un grupo relativamente grande logró mantenerse pegado a quienes trataban de imprimirle velocidad a la carrera, entre quienes se destacaban las rusas, las africanas y las asiáticas.

El grupo puntero, compuesto por cerca de 40 atletas, pasó por el kilómetro 15 con un tiempo de 17:42. Pegadas a ese grupo, iban la española Alessandra Aguilar, la mexicana Dulce María Rodríguez y la ecuatoriana Sandra Ruales pero eso no iba a ser por mucho tiempo.

Entre el kilómetro 5 y el kilómetro 10 ya el grupo se fue desgranando. Por el 10 pasaron en 35.03. La ruandesa Epiphanie Nyirabarame tiraba del grupo el que iban también quienes obtendrían posteriormente las medallas a un paso de cerca de 3:30 por kilómetro.

Alessandra Aguilar perdía ya 14 segundos, Dulce María Rodríguez 13 segundos, la otra mexicana, Judith Ramírez, 56 segundos. Y la ecuatoriana Sandra Ruales más de un minuto

Una veintena de corredoras estaban todavía pegadas a ese grupo pero el ritmo iba subiendo

Para el kilómetro 15 las chinas Chunxin Zhou y Xialin Zhu parecían las más activas en el grupo de punta, como si ya le estuvieran preparando el camino a Xue Bau. El paso fue en 52,10, con las chinas por delante y las etíopes pegadas.

Después fueron las rusas, especialmente Naliya Yulanova que se desgastaría posteriormente mucho tratando dejar atrás a las otras punteras, las que empezaron a apretar.

Al pasar el medio maratón, las rusas iba por delante y el parcial era de 1:13:39.

El trabajo de quienes encabezaban la carrera hasta esos momentos era de demolición lenta pero, en los siguientes kilómetros, el trabajo empezó a ser más bien dinamitero.

En el kilómetro 30 -el parcial fue de 1:44:30- el grupo ya estaba roto y Yulanova dio un tirón que sólo pudieron seguir Xue, Ozaki y Mergia

Las mexicanas -Rodríguez no terminó-, la española Aguilar y la ecuatoriana Ruanes ya estaban muy lejos.

Yulanova intentó desprenderse de las otras tres pero ellas mantuvieron el ritmo y luego, en el kilómetro 34, lograron deshacerse de la rusa que pagó factura al esfuerzo que había venido haciendo.

Luego fue la japonesa Ozaki la que comenzó a tirar del grupo y Mergia se queda en la cuneta con lo que la lucha por el oro se convirtió en un asunto meramente asiático.

Ozaki puso el ritmo y Xue Bai lo aguantó, sabiendo seguramente que tenía más reservas para el remate final. En 41 apretó el paso y Ozaki no pudo hacer más que ver como se le iban la china y la posibilidad del oro.

Las chinas, además, fueron las mejores por equipos -Chunxiu Zhou y Xialin Zhu fueron cuarta y quinta- con lo que conquistaron además la Copa del Mundo.

La mejor europea fue la portuguesa Marisa Barros, que llegó sexta -detrás de las chinas que corrieron juntas casi todo el tiempo- con 2:26:50, 1:345 después de la ganadora.

La rusa Yulanova, que trató de atacar para pelear por el oro, fue octava. Y la mexicana Judith Ramírez llegó en el puesto 40, un cuarto de hora después de la ganadora.

Sin embargo, la mexicana mejoró cinco minutos su marca personal, lo que le dejó satisfecha.