La crisis afectá también al romance. Foto: Especial
El Universal
Los problemas económicos que acarrea la crisis aumentaron las visitas a los especialistas, quienes recetan paciencia
La crisis económica y el desempleo no sólo afectan la economía de las familias, sino también la sexualidad de las parejas, al presentarse problemas de disfunción eréctil, conflictos y separaciones, entre otros.

En este año, de acuerdo a Eusebio Rubio, presidente de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual, cada vez hay menos personas que asisten a consultas con especialistas, pero también hay quienes buscan la orientación gratuita para solucionar sus conflictos, lo que se incrementó hasta un 30% en comparación del año pasado.

Pero lo más grave de todo, destaca, es que muchos acuden cuando tienen un problema de salud que llevan más de medio año sin atender.

Lo que es un hecho, asegura, es que las dificultades económicas, la pérdida de empleo y de estatus social, así como el estrés crónico, son factores que provocan enfermedades como disfunción eréctil, baja autoestima, eyaculación precoz y la disminución del deseo sexual. "Es perfectamente lógico que el organismo, ante la amenaza de subsistencia, reordene sus prioridades", asegura.

En el caso de la disfunción sexual, tanto en hombres como en mujeres, aparecen estados de angustia en periodos donde no se puede gozar de una estabilidad emocional, se afecta el sueño, el apetito, a veces se come en exceso y todo esto trae un desbalance y se traduce en un mal funcionamiento sexual", explica el especialista en salud sexual.

En entrevista, Eusebio Rubio comentó que las crisis financieras siempre atacan a las personas y produce un efecto destructor en su calidad de vida: "En esta etapa, tenemos una demanda gigantesca comparada con el año pasado. Si anunciamos apoyo psicológico gratuito, antes acudían 70 personas, hoy este número se ha triplicado".

 

El especialista reconoció que actualmente a las parejas de la clase media no les alcanza el dinero para mantener el estilo de vida que tenían, pues muchas veces ganan menos de lo que deberían o de lo que ganaban en el pasado y esto lleva a conflictos, discusiones y falta de armonía entre las personas. "Mientras menos capacidad económica se tenga, el conflicto se agranda y se traduce en diversos estados de malestar".

 

Como ejemplo mencionó el caso de un alto ejecutivo que enfrentó el desempleo porque la empresa quebró. "Él trató de formar su propio negocio pero sin mucho éxito. Tenía deudas y su deseo sexual desapareció. Con el tiempo, esta situación se agravó y se convirtió en una gran angustia para la esposa, la cual no se sentía deseada, tenía que atender a los hijos y aparte trabajar para apoyar a la familia. Esto fue lo que generó la crisis económica en este hogar", recuerda.

Eusebio Rubio también recordó el caso de otro ejecutivo que tenía una disfunción eréctil en la mente y no en el cuerpo. "Este caballero no podía desempeñar su trabajo porque todo el día pensaba cómo le iba a hacer con su esposa para que no lo abandonara porque se había convertidoen un pésimo amante. Por supuesto, su mujer no lo iba a abandonar, le entró el miedo y afortunadamente remediamos el problema porque ya estaba cuestionando su capacidad en el trabajo por estar distraído".

Otro elemento es que la persona se retrae, hay algunos estudios que demuestran que hasta la capacidad para hacer amigos o interactuar socialmente se afecta. Sin embargo, desde su punto de vista, cualquier dificultad se puede superar y esta crisis económica del país no es la única que ha existido en los últimos años, por eso confió que las parejas tienen varias salidas para solucionar sus problemas. "Hay que tener paciencia y amarse", aconseja.