La rusa, autora de 26 récords mundiales de pértiga, no pudo revalidar su título universal en Berlín y tras hacer tres nulos en una competición pésima sufrió su primera gran derrota desde 2003
Yelena Isinbayeva, autora de 26 récords mundiales de pértiga, no pudo revalidar su título universal en Berlín y tras hacer tres nulos en una competición pésima sufrió su primera gran derrota desde que fue tercera en París 2003.

Desde aquel momento en el estadio de Saint Dennis, Isinbáyeva había ganado todas las grandes competiciones, tanto Juegos Olímpicos, Mundiales como Europeos.

Comenzó su gloriosa cosecha de títulos en los Juegos de Atenas 2004, el título olímpico lo revalidó en Pekín 2008, y enlazó dos Mundiales, los de Helsinki 2005 y Osaka 2007 y los Europeos de Gotemburgo 2006.

Todo apuntaba a que sumaría una nueva corona, puesto que ninguna de sus rivales se le solía acercar y las ganaba con una autoridad incontestable.

Hace sólo un mes Yelena Isinbayeva, campeona olímpica en Atenas 2004 y Beijing 2008, sufrió en Londres una sorpresiva derrota, con 4,68 metros, frente a la polaca Anna Rogowska (bronce olímpico en 2004) por mayor cantidad de intentos fallidos.

La rusa no perdía desde septiembre 2003, en el Mundial de París.

Hoy empezó, como acostumbra, en 4,75, marca que saltó Rogowska a la primera, por lo que ella prefirió seguir saltando en 4,80, altura en la que cometió su segundo fallo. Se lo jugaba todo en su tercer intento.

Pero como le ocurrió a su gran referencia, el 'zar' ucraniano Sergei Bubka, en Barcelona 1992, donde sucumbió también después de hacer tres nulos, Isinbayeva cometió el mismo error y volvió a derribar el listón para retirarse por primera vez en mucho tiempo en perdedora, quizá la gran perdedora de Berlín 2009.

Rogowska, bronce en los Juegos Olímpicos, logró el inesperado título con los 4,75 a los 28 años, todo un momento de gloria para ella, y le acompañaron en el podio igualadas su compatriota Monika Pyrek y la estadounidense Chelsea Johnson, ambas con 4,65.

La brasileña Fabiana Murer, que acudió a Berlín con la segunda mejor marca mundial del año con 4,82, no pudo conseguir su sueño y se quedó fuera del podio, quinta, con tan solo 4,55.