El Universal
Por lo pronto, ya no es extraño, América es un equipo que no espanta a nadie, que en casa ya no impone jerarquía y que recibe más goles de los que anota, pese a su goleador Salvador Cabañas.
México, D.F. .- Al final de la campaña pasada sonaron las alarmas y se amenazó con una limpia total en el América luego de cursar el peor campeonato de su historia al quedar en el último lugar general.

Al final, sólo fueron unos cuantos los guillotinados. De cotnrataciones bomba no hubo nada, cuando más se trajo a Alfredo Moreno, pero la realidad es que el equipo no ha mejorado de la última fecha del Clausura 2008 a la fecha cinco del Apertura, en donde pena en el último lugar del grupo dos, con sólo cinco puntos, producto de un triunfo, dos empates y dos derrotas.

El más reciente descalabro al menos llamó la atención de Michel Bauer, presidente de los amarillos, y es que se supone que los ridículos habían quedado en el pasado, pero el domingo el América del "Pelado" Díaz volvió a las andadas al dejarse voltear un 2-0 a favor ante unos erráticos Jaguares que terminaron por pintarles la cara en el Azteca por 3-2.

Para Bauer "La junta fue, básicamente, para comprometernos y seguir en el proyecto y sumar, que es lo más importante en este momento, porque nosotros vemos que se nos han escapado los resultados".

Fallas, las de siempre. Una zaga de mantequilla, y eso que Diego Cervantes ya anda en San Luis, junto a incréibles fallas ofensivas, sobre todo de Enrique Esqueda, hacen pensar que aquello de la reestructuración y la disciplina del libro amarillo fue sólo para apagar el fuego que ardía en Televisa.

Por lo pronto, ya no es extraño, América es un equipo que no espanta a nadie, que en casa ya no impone jerarquía y que recibe más goles de los que anota, pese a su goleador Salvador Cabañas.