El Universal
Esta no sería la primera vez que la bloguera sufre el acoso o el abuso de las autoridades de la isla
La bloguera cubana Yoani Sánchez, defensora de la libertad de expresión en la isla, difundió ayer por la tarde, a través de Twitter, algunos mensajes que han generado cierta alarma entre sus conocidos. "Por suerte puedo emitir tuits por SMS, aunque no leer lo que otros escriben. Pero con este pájaro azul no hay quien se sienta solo", fue el último de sus mensajes.

Antes de eso, agradeció a sus amigos que le telefoneaban a su celular para "saber sobre el cerco de segurosos; no se preocupen, estoy bien, son sólo alardes del poder". Alertó también que "me han cortado el teléfono... Qué estará pasando que están tan nerviosos?". "Me dan penan los segurosos que han estado hoy (ayer) todo el día en los bajos de mi edificio. No habra reducción de plantillas para ellos?".

Esta no sería la primera vez que la bloguera sufre el acoso o el abuso de las autoridades de la isla. Apenas el 24 de febrero, Yoani, de 35 años, fue detenida cuando estaba a punto de participar en un sepelio simbólico organizado por las damas de blanco en honor al preso político Orlando Zapata, quien pereció tras una huelga de hambre de 85 días.

Yoani fue una de varios disidentes detenidos; fue liberada al día siguiente, de lo que ella misma dio cuenta a través de su cuenta en Twitter. En mayo, en su blog Generación Y, denunció que "estuve entre los muchos que terminaron en un calabozo". "El grado de violencia empleado contra mí y la contravención de los procedimientos para recluir a un individuo en una estación de Policía, me hicieron interponer una demanda con pocas esperanzas de que fuera ventilada en un tribunal", indicó.

Antes de eso, en noviembre de 2009, denunció un secuestro de 25 minutos por parte de agentes cubanos, cuando se dirigía a una manifestación contra la violencia en La Habana. Denunció que fue golpeada antes de que la dejaran ir. Después de eso precisó: "Voy a seguir escribiendo". Y ha cumplido su palabra. No ha dejado de ejercer su derecho a la libertad de expresión, pese a la presión y la violencia, de la que también su esposo, el periodista cubano Reinaldo Escobar, ha sido objeto.

Yoani cobró fama mundial por su postura crítica hacia al gobierno cubano, que defiende a través de su blog Generación Y, que, sorteando la censura, envía por correo electrónico a sus amigos para que puedan subirlo a la red, donde está en 17 idiomas. En 2008, la blogera fue calificada por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes en el mundo, porque "practica lo que los diarios en su país no pueden: la libertad de expresión".