Agencias
El ex presidente de Honduras convenció a los Castro y a Chávez para que firmaran una propuesta para que la Isla vuelva a la OEA, sin decir que el borrador había sido escrito por el gobierno norteamericano
El ex presidente hondureño actuó como doble agente, de los Estados Unidos y de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) de Venezuela y Cuba, poco antes del golpe de Estado del 28 de junio del 2009, según revelaciones de WikiLeaks publicadas este lunes en la prensa local.

De acuerdo las revelaciones, hechas el domingo en España por el diario El País, y contenidas en un cable del Departamento de Estado elaborados por la embajada de los Estados Unidos en Honduras, Zelaya logró el apoyo del cubano Fidel Castro y del venezolano Hugo Chávez y demás líderes del ALBA a una propuesta para el regreso de Cuba a la OEA sin que supieran que el origen del borrador era de los Estados Unidos.

En el cable 210866 del 23 de junio de 2009 se relatan pormenores de la cumbre de la Organización de Estados Americanos (OEA) celebrada el 2 y 3 de junio de 2009 en San Pedro de Sula, norte de Honduras. En dicha reunión, en la que estuvo la secretaria de Estado Hillary Clinton, los países del ALBA presentaron para su aprobación un borrador para lograr la admisión de Cuba en la Organización de la que fue expulsada en los años 60.

En la asamblea, Clinton presentó una contrapropuesta: levantar la prohibición a Cuba siempre y cuando La Habana se adhiriera a los principios de la OEA.

Zelaya, según el cable, medió entre los Estados Unidos y los países duros de la ALBA e informó a Washington de sus dificultades para convencer a sus nuevos socios, a los que amenazó con su retirada y llegó a telefonear a Fidel Castro para que diera su conformidad al texto de compromiso.

Eso devela que el borrador que aceptaron Castro, Chávez y Ortega era el redactado por los Estados Unidos.

De esa manera, Zelaya empezó a jugar en el bando de Chávez (Venezuela), Daniel Ortega (Nicaragua), Rafael Correa (Ecuador) y Evo Morales (Bolivia), entre otros, y mantuvo vínculos estrechos con los Estados Unidos, según el cable.

También dice que Zelaya se había metido en enero de 2008 en un laberinto político cuando firmó un acuerdo comercial con Venezuela a través de Petrocaribe y que los Estados Unidos sospecharon desde el primer momento que el mismo tenía "un precio político" para el entonces presidente hondureño.

Indicó que los EU pensaban que el carburante venezolano daría a Zelaya la liquidez necesaria para sus dos últimos años de mandato y para mejorar sus posibilidades de reelección (si lograba los cambios legales necesarios) o de su candidata (Patricia Rodas).