El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ratificó hoy que mañana regresará a Tegucigalpa junto con "varios presidentes", pidió a sus seguidores que lo vayan a recibir sin armas y a quienes lo derrocaron les advirtió que "están rodeados".
"Nos vamos a presentar en el aeropuerto en Tegucigalpa con varios presidentes, varios miembros de comunidades internacionales", dijo en una alocución transmitida por la emisora interestatal venezolana Telesur.

"Este domingo estaremos en Tegucigalpa abrazándolos, acompañándolos para hacer valer lo que tanto hemos defendido en nuestra vida, que es la voluntad de Dios a través de la voluntad del pueblo", añadió.

Tras recordar cómo fue sacado de su país el pasado domingo por los militares, Zelaya dijo que éstos "hoy se han prestado y están en complicidad con la elite voraz que exprime y asfixia a nuestro pueblo", y han perpetrado "un zarpazo" que "ha puesto en evidencia ante el mundo que en Honduras todavía hay una especie de barbarie".

"Esta es una gran oportunidad para demostrarle al mundo de que los hondureños somos capaces de enfrentar estos problemas y de salir adelante a pesar de esta secta criminal que hoy pretende apropiarse de los destinos de nuestra nación", añadió en una alocución grabada de camino a Washington, para participar en una reunión de la OEA.

A los militares los llamó "golpistas traidores" y los exhortó a "rectificar en el menor tiempo posible".

Les advirtió que "están rodeados" y que "tendrán que rendir cuenta por el genocidio que están cometiendo".

Sobre su regreso, insistió en que será el del presidente elegido por el pueblo y remarcó que sus seguidores no deben llevar armas. "Practiquen lo que yo siempre he predicado: la no violencia", les pidió.

En posteriores declaraciones asimismo a Telesur y ya en Washington, Zelaya dijo que le "rogaba" a la emisora con sede en Venezuela, pero financiada por varios Gobiernos latinoamericanos, que den cobertura periodística a su llegada a la capital de su país.

"Yo les rogaría, con toda mi alma, con todas las fuerzas de mi corazón, que se mantengan pendiente de nuestro arribo a Tegucigalpa", una vez que hoy concluya en la OEA lo que llamó "la última batalla en organismos internacionales".

Zelaya manifestó que da por "seguro" que regresará a Tegucigalpa acompañado al menos por los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; Paraguay, Fernando Lugo, y Ecuador, Rafael Correa, y de "otros dirigentes mundiales" a quienes no identificó.

Sobre las advertencias de quienes lo derrocaron de que será detenido, remarcó que no se va a "amedrentar".

"No vamos a disminuir nuestra capacidad de lucha jamás", dijo.

Los hondureños y la comunidad internacional deben tener "la total seguridad de que vamos a regresar con las manos limpias, pero con las manos abiertas para abrazarnos con todos los hondureños", en momentos en que "Dios y el mundo nos están acompañando en este retorno a nuestras garantías constitucionales", agregó.

"Hoy hay que repetir lo que decía Salvador Allende (el presidente socialista chileno derrocado por Augusto Pinochet en 1973) de que llegará el día en que las grandes alamedas se abran para que caminen los hombres libres", remató.