Excélsior
Las banderas son hechas de nylon con múltiple resistencia, a fin de evitar rasgaduras, según explica el jefe de planta del área de Teñido y Acabado. Los trabajadores soldados que prestan sus servicios se encargan personalmente de que el procedimiento tenga resultados positivos.
México, D.F..- En las Fábricas de Vestuario y Equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se producen las banderas mexicanas de mayor calidad, muchas de las que hoy ondearán en su día.

En esas instalaciones se elaboran estandartes en 626 dimensiones, desde banderas para escritorio hasta de tamaños monumentales. La mayoría de las telas son de importación estadunidense.

La producción comienza en el área de lavado. La tela es metida a una lavadora gigante llamada Jet, con capacidad para 180 kilos. Después se seca y, posteriormente, es teñida y suavizada. La tela debe quedar forzosamente de color beige, para poder ser examinada.

Luego es introducida a una máquina que la estira en un sistema conocido como Tensión de Ruptura, y así probar su resistencia. Previamente se le aplica un zurcido en forma de rombo que evita rompimientos lineales y confina cualquier afectación a un lugar.

Las banderas son hechas de nylon con múltiple resistencia, a fin de evitar rasgaduras, según explica el jefe de planta del área de Teñido y Acabado. Los trabajadores soldados que prestan sus servicios se encargan personalmente de que el procedimiento tenga resultados positivos.

Además, los estandartes son elaborados con un repelente que impide la entrada del agua en la tela. Hasta este punto, el proceso dura nueve horas.

Más tarde la tela es trasladada a la planta de Trazo y Corte, donde se establecen las dimensiones de la bandera y se verifica que no se formen arrugas. Finalmente, la tela llega a otra planta en la que se borda, estampa o colorea el escudo nacional, según sea el caso.

Los lienzos verde, blanco y rojo son cortados y unidos en partes iguales para darle forma al lábaro completo. Por último, les colocan cables de acero y candados que abrazan las astas, listas para su lucimiento (herrajes que soportan hasta cuatro toneladas de peso).

Una bandera para un asta de 100 metros mide 50 x 22.6 metros, casi mil 400 metros cuadrados, y se elabora en un lapso de 15 días.

Las banderas terminadas (confeccionadas por pedido anual de gobiernos, dependencias e iniciativa privada) son almacenadas en bodegas de Santa Lucía, Campo 1, para luego ser entregadas.

En las Fábricas de Vestuario y Equipo laboran alrededor de dos mil personas en servicios de administración, medicina, seguridad y mantenimiento.

Las más grandes se encuentran en el Heroico Colegio Militar, Popotla, Campo Marte, el Zócalo capitalino y la avenida San Jerónimo, todos, en el Distrito Federal.