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Firmada por 70 personas, entre ellas los ex consejeros José Woldenberg, Jacqueline Peschard, Leonardo Valdés y María Marván, se quejan de que se ha pedido la renuncia de los actuales integrantes del Consejo General

Ciudad de México. Ex consejeros electorales, funcionarios y académicos defendieron a los actuales consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) en una carta, donde plantean que hay una campaña en su contra, desatada desde el oficialismo, sectores de la Iglesia, comentaristas, así como precandidatos y sus organizaciones.

Signada por 70 personas, entre ellas los ex consejeros José Woldenberg, Jacqueline Peschard, Leonardo Valdés y María Marván, se quejan de que se ha pedido la renuncia de los actuales integrantes del Consejo General.

“El INE está obligado a escuchar la crítica, sí. Pero demandar la destitución del Consejo General y acompañar esa consigna de calumnias, envilece el debate público y sobre todo, evita analizar de modo objetivo los procesos electorales del país”, expresaron.

La misiva fue difundida por el Instituto de Estudios para la Transición Democrática, del que forman parte el actual consejero presidente, Lorenzo Córdova y el consejero Ciro Murayama.

Los firmantes mencionaron que el presidente nacional del PRI, Enrique Ochoa, afirmó que su confianza en las autoridades electorales depende de que el Tribunal Electoral rectifique las resoluciones del organismo.

Dijeron que el compromiso de los actores es previo a las reglas de la competencia, a respetarlas y cumplirlas.

“Pero mientras la queja y la denuncia sean el centro de las estrategias (algunas veces fundadas, la mayor parte artificiales y por pura búsqueda de publicidad política) los propios partidos seguirán construyendo escusas para no dar –por fin— hacia el centro neurálgico de la cultura democrática: la aceptabilidad de la derrota, o mejor, el reconocimiento de la victoria del contrario”.

Se quejaron de que por diversas razones el organismo trabaja con una legislación "embrollada y con notables vacíos", además se le han depositado tareas de extrema complejidad.

Hicieron eco a señalamientos de Córdova en el sentido de que la crítica es bienvenida. Pero advirtieron que debe ser tan clara y fuerte como bien documentada.

Deploraron la existencia una “in-cultura democrática” que se distingue por el acoso de la autoridad electoral y que el juicio al árbitro depende siempre de los resultados.

“Allí y donde se gana, la autoridad no representa problemas; allí y donde se pierde se le impugna todo y ahora, incluso se clama por su ‘renuncia’”.

En días pasados, el ex candidato presidencial Cuauhtémoc Cárdenas; el ex consejero electoral, Alfredo Figueroa; y el otrora ex ombudsman capitalino Emilio Álvarez Icaza exigieron la renuncia de los consejeros electorales, porque desde su perspectiva no fiscalizaron bien la campaña del priísta Alfredo del Mazo en el Estado de México.