¡Al agua! Las albercas de la ciudad registran una gran afluencia; se espera que se incremente en lo que resta del mes. Fotos: Vanguardia/Marco Medina
Calor y vacaciones contribuyen para que los chapoteaderos de la ciudad luzcan al tope

Tras el inicio del periodo vacacional de verano, balnearios de la ciudad reportaron que desde el pasado fin de semana se incrementó la afluencia de visitantes. Dueños de esos establecimientos estiman un aumento de visitas de entre el 40 y el 60 por ciento en comparación con el resto del año.

Desde que concluyó el ciclo escolar pasado, y miles de estudiantes iniciaron su periodo de vacaciones de verano, desde entonces los balnearios y quintas de la ciudad reportaron que se incrementó la afluencia de visitantes.

“El fin de semana ya estuvo bastante activo, sobre todo el domingo, hay que aprovechar el periodo vacacional y ya empezó el incremento. Nosotros cobramos 50 pesos la entrada, me parece que es bastante accesible para las familias y estimamos que va a ser una buena temporada por el calor que está haciendo”, indicó Javier Luna, dueño de un balneario ubicado en Arteaga.

 

Señaló que la estimación de aumento de afluencia, durante los fines de semana de julio y agosto, será de entre un 40 y un 60 por ciento respecto a los fines de semana del resto del año. 

“Julio y agosto son los meses más fuertes para nosotros, incluso un poquito más que en Semana Santa y esperemos tener buenas ganancias en este periodo vacacional y que no se dé ningún incidente, ya cumplimos con todas las recomendaciones de Protección Civil”, aseguró.

 

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Recomendaciones
Aunque nadar es de lo más divertido para los niños, también puede representar una trampa mortal, así es que no los piedas de vista. No dejes a los niños en la alberca sin supervisión. La persona que los cuide debe saber cómo administrar resucitación cardiopulmonar. No dejes a un niño solo cerca de una alberca y menos dentro de ella. No olvides juguetes dentro de la alberca o en sus alrededores. Rodea la piscina con una cerca de no menos de 1.2 metros de altura, con una cerradura en la puerta para que no esté al alcance de los niños.