En Estocolmo mientras estaba en curso, un desfile de automóviles de época en Sveavägen (la principal avenida de la capital sueca) ha ocurrido un hecho insólito

Anton Larsson, un agente policiaco encargado de garantizar la seguridad de la manifestación, de improviso ha abandonado a los colegas dirigiéndose hacia un auto del cortejo que viajaba con la música a todo volumen.

Conduciendo el carro estaba una mujer de nombre, Ronja Ferm, que cuando ha visto al policía caminar a un paso rápido hacia ella, ha pensado que iba a reprenderla.

En vez de eso, el agente Larsson le ha pedido que bajara del carro para bailar con ella. En el evento se encontraba también la fotógrafa Petra Griner Lewn que ha tomado la imagen que se ha difundido en la mayoría de los medios suecos y que le ha dado la vuelta a las redes sociales.

“Ha sido un idea improvisada. La atmosfera, la música, he visto una oportunidad y la he tomado. Bailar es bello y refleja tanta alegría, a nosotros mismos y a los otros”, ha declarado Anton Larsson, a medios locales, el agente de policía que también ha subrayado que las reacciones han sido positívas por parte de los usuarios de redes sociales, como sus colegas.

Con información de Repubblica