Religión. El obispo Raúl Vera presidió la primera misa del novenario en honor al Santo Cristo de la Capilla. Foto: Vanguardia/Héctor García
Señaló la insuficiencia de los salarios en México y calificó como trata de esclavos a lo que hacen las empresas automotrices extranjeras dentro de la región
Tenemos tres años viniendo a la misa. Ésta me pareció muy reflexiva, nos invita a conocer y a que luchemos por nuestro derecho y participar para una ciudad mejor”.
Esteban Guajardo, feligrés

Antes de salir el sol, en punto de la 05:30 horas, decenas de fieles comenzaron a llegar a la Catedral de Santiago a la primera misa del novenario. 

Algunos solos, otros en pareja o en familia, caminaban por las calles aledañas del máximo templo católico para escuchar las palabras del obispo Raúl Vera. 

El olor a champurrado, tamales y pan, invadían las calles; los vendedores ya estaban listos con su mercancía para alimentar el cuerpo de los fieles... y como no sólo de pan vive el hombre, el obispo haría lo propio con el espíritu de los asistentes a la misa.

Alistados algunos con el uniforme del trabajo, otros en sillas de ruedas, la mayoría personas de la tercera edad, estaban atentos a las palabras del pastor de la Iglesia Católica. 

 

HOMILÍA

Durante su mensaje, Vera López centró el tema en el entendimiento del Evangelio con la miseria que se vive en el país.
Señaló la insuficiencia de los salarios en México y calificó como trata de esclavos a lo que hacen las empresas automotrices extranjeras dentro de la región.

“A un trabajador de Alemania, una hora de trabajo se le paga en 54 dólares, aquí un día completo de trabajo se paga en 22 dólares y cuando sale el carro ya armado se vende al mismo precio, ¿Qué es todo lo que pregonan cuando traen empresas extranjeras?, Eso es trata de esclavos”, expresó.

Además, señaló la vulnerabilidad que sufren los jóvenes antes este panorama económico. 

“Tenemos que entender que esta manera que se organiza la vida no es lo que Dios quiere (...);  Dios no quiere la miseria. Hay familias en donde la mamá se levanta a las 04:00 de la mañana para ir a trabajar y el papá igual, los jóvenes pasan demasiado tiempo en la calle y ahí es cuando conocen el crimen y el narco”, advierte.