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El final real no es tan esperanzador como el mostrado por en la película de Netflix

Como saben quienes han visto “Bird Box: A ciegas”, tras varios minutos de tensión y suspenso, la película protagonizada por Sandra Bullock finaliza con la llegada de ella y sus dos hijos a una isla remota en la que existe el único lugar en el que los tres lograran estar a salvo y rehacer su vida lejos del “suicidio”.

 

Un final que dio alivio a todos los que sufrieron por horas la travesía de “Malorie” antes de llegar a la escuela para ciegos, cruzando un peligroso río con los ojos vendados y con los dos pequeños que luchaban por sobrevivir a la “empidemia” que puso al mundo en un estado apocalíptico.

 

Sin embargo, ese no es el final que Josh Malerman, redacto en el libro en el que se basaron para la creación de la cinta, y para sorpresa de muchos el desenlace no es tan agradable como el que pudieron ver todos en Netflix.

En el final original hay ciegos pero no de nacimiento, son en realidad individuos que se sacaron los ojos para poder cohabitar con las especies que están provocando “la epidemia de suicidios” así que se da a entender que deben quitárselos para estar en paz.