Los Angeles, EU.- Los Phoenix Suns vencieron por 109-97 a los Dallas Mavericks todavía sin Shaquille O'Neal, quien ejerció de animador desde el banquillo a la espera de debutar con el equipo de Arizona la próxima semana.
El gran fichaje de los Suns permaneció en el banquillo en la noche del jueves, todavía aquejado de molestias en una cadera. Pero demostró estar muy implicado en la dinámica de su nuevo equipo y animó sin cesar desde el banquillo. Lesionado desde el 21 de enero, espera su oportunidad el próximo miércoles, en el duelo ante Los Angeles Lakers.

Pero sus compañeros no perdieron la oportunidad de dedicarle un buen triunfo ante unos Mavericks que desaprovecharon la ocasión de acercarse a los New Orleans Hornets, el líder de la División Suroeste de la liga norteamericana de baloncesto (NBA). De paso, los Suns se consolidaron al frente de la Conferencia Oeste.

Amare Stoudemire y Leandro Barbosa dominaron el encuentro al anotar 26 puntos cada uno. Además, Steve Nash contribuyó con 24 tantos y 13 asistencias, mientras el francés Boris Diaw agregó 19 puntos.

Dirk Nowitzki fue el mejor jugador de los Mavericks al completar 36 puntos y 12 rebotes, mientras su compañero Jason Terry añadió 29 tantos. El equipo texano echó de menos las relevantes ausencias de Jerry Stackhouse, Devin Harris y Josh Howard, todos ellos lesionados.

En el otro encuentro de la jornada, los Chicago Bulls vencieron por 99-92 a unos Miami Heat que acumularon su octava derrota consecutiva y su vigesimocuarta caída en los últimos 25 encuentros.

El base Kirk Hinrich fue la pieza decisiva del triunfo de los Bulls al lograr nueve de sus 24 puntos en el último cuarto y el veterano pívot Joe Smith aportó 19 tantos y 11 rebotes. Además, el argentino Andrés Nocioni hizo 17 puntos y 12 rebotes.

Fue un triunfo meritorio de los Bulls, pues jugaron sin los lesionados Luo Deng, Ben Gordon y Ben Wallace, todos ellos titulares habituales.

Dwyane Wade fue el mejor de los Heat al conseguir 30 puntos y Shawn Marion, su reciente adquisición, aportó 23 tantos. El equipo de Miami es el peor de la Liga, con sólo nueve victorias en 51 encuentros.