Foto: Archivo
Juan Pablo Becerra-Acosta (Milenio)
Decidido a exhibir siempre sus mejores fotos en anuncios espectaculares, redes sociales, parabuses y pantallas de cine, el candidato priista contrató a seis de los mejores profesionales de la lente que hay en México.
México.- A la búsqueda de la imagen perfecta de sí mismo, Enrique Peña Nieto no ha escatimado en recursos: contrató a varios de los mejores fotoperiodistas de México, multipremiados dentro y fuera del país.

El candidato presidencial priista pensó en grande para que fuera retratado a lo largo de 90 días de campaña: decidió que, si quería contar con las mejores gráficas en anuncios espectaculares, en Facebook, en Twitter, en las pantallas de cine, en los parabuses, en cualquier lugar donde fuera posible exhibir una foto de él, tenía que atraer a su campaña a varios de los más destacados fotógrafos del país.

Y así lo hizo. La tarea del reclutamiento, del desarrollo del proyecto, se la encargó a su fotógrafo personal, Juan Carlos Morales, quien ya había trabajado con él durante su campaña para gobernador del Estado de México. Así, el equipo de fotógrafos del priista lo componen seis profesionales: Morales, Daniel Aguilar, Gustavo Camacho, Alfredo Maya y Alfonso Reyes. En los últimos tres días han agregado también a Gustavo Graf.

Todos son muy reconocidos. Por ejemplo, Daniel Aguilar, quien ha sido condecorado con premios nacionales de periodismo, una mención honorífica en el premio Rey de España, y otra mención honorífica en la categoría de Noticas del World Press Photo Contest. O Gustavo Camacho, varias veces premiado en México. Ambos han cubierto conflictos bélicos.

Los fotógrafos, que no revelan cuánto les pagan por haber dejado momentáneamente sus carreras periodísticas (solo dicen que "bien" y sonríen), rechazan que su misión consista en maquillar a un personaje y venderlo como un producto.

Ellos, que han hecho buena parte de las fotografías de los anuncios espectaculares del priista -en las cuales decidieron que el político no viera a la cámara, sino a las personas con las que posa, para hacerlo "más humano"-, explican, en voz del fotógrafo Alfonso Reyes (quien califica la esencia mediática de Peña Nieto como la de "un rockstar"), lo que buscan:

-¿Qué quieren hacer? -se le pregunta a Reyes durante una charla en una camioneta realizada en el trayecto hacia un mitin.

-Que nuestras fotos muestren a la persona. De este lado (de la campaña) un candidato debe verse bien, a diferencia de la prensa, que busca cosas más originales o intensas, o que el evento se defina por una sola fotografía. Y así como el personaje se ve bien, la gente de sus mítines debe lucir mucho. Buscamos que la gente se vea bien: se debe notar eso, a la gente participando...

-¿Qué él salga bien, y que salga lo que la gente siente por él?

-Sí, cómo se lo manifiesta.

-¿Su amor, su devoción?

-Sí, exactamente.

-Él se ve chulo en sus fotos. -se le bromea, pero no acusa recibo de la guasa.

-Salió mejor de lo que nosotros nos planteamos, se ve natural. Ha sido fácil trabajar con él. Nos deja hacer, dentro del cúmulo de restricciones que hay para trabajar con él: la gente que se avienta a él, la prensa que se avienta con él.

-Él también se avienta.

-Sí (sonríe). Eso y la seguridad, donde hay muchos roces. Y la gente que no te perdona porque lo quieren ver: "Quítate, déjame verlo, estás estorbando", nos dicen.

-Bueno, ¿qué buscan hacer con él?

-Lo que buscamos es una foto no solemne: el personaje se amarra sus agujetas, se sube a un carrito para que le boleen los zapatos, se para a comerse una paleta. Cuando logras esa cercanía, describes al personaje como es. A veces no tiene que verse guapo: tiene que verse bien, que ese concepto no es necesariamente que se vea chulo, bonito, guapetón: tiene que verse como la persona que es.

-¿Qué hacen para que no salga mal, cómo se limitan? -se le inquiere acerca de la censura que necesariamente tendrán que aplicar.

-Yo lo que evito es que salga con la cara chueca, con los ojos chuecos, la boca chueca, por ejemplo.

Y ahí están todos, con libertad absoluta para entrar a donde sea y por donde sea, detrás de su candidato, a la búsqueda de la imagen idílica. Los fotógrafos contratados por Peña Nieto tienen no solo las mejores ubicaciones, las mejores cámaras, los mejores lentes, y están a la caza de la mejor placa que le agrade al candidato para que éste decida cuál se envía, por ejemplo, a su cuenta en otra red social, la de la comunidad fotográfica de Instagram. Y para ello cuentan hasta con. cámaras remotas. Cámaras que colocan, por ejemplo, en una escalera arriba de un templete, y la accionan con pequeños controles a distancia, como los de un televisor. Luego, de inmediato, sacan sus lap tops para ir subiendo las imágenes a internet, a las redes, e incluso enviarlas a los medios de comunicación de todo el país.

El secreto de hacer ver bien al priista, según cuentan, es la edición. Y la contención de sus propios impulsos como fotoperiodistas. Y es que
su candidato siempre está pendiente de las imágenes que toman:

-¿Les ha dicho: "Esa foto no me gustó"?... -se le pregunta a Juan Carlos Morales, el líder del proyecto.

-Sí, a veces. Cuando está muy sudado y no puede ver, me dice: "No me tomes con los ojos cerrados llenos de sudor". Está bañado en sudor y sé que va a estar parpadeando y parpadeando y ahí paro, ya no es necesario hacer más fotos. Cuidarlo es mi chamba. -dice Juan Carlos, quien trabajó en la revista Cambio con Gabriel García Márquez y también hace libros de arte.

-¿La edición para que salga bien hace la diferencia con relación a un trabajo periodístico más crítico?

-Sí, porque esa es la meta: proyectarlo, mandar un mensaje. En prensa es otro ángulo. En el gremio todavía hay el asunto de atacar y ridiculizar, existe ese cincel de darle duro y darle con un martillito. Nosotros queremos una foto de autor, algo nuevo en México.

-La crítica es que intentan maquillar a un candidato con grandes fotógrafos para venderlo como un producto.

-No. Esto es de escoger fotos. Y hacemos lo que se nos pega la gana. Cosas locas.

-¿Ustedes lo chulean en las fotos?

-No lo chuleamos, lo fotografiamos del lado que pensamos que mejor se ve.

-Pero tienen que cuidarlo.

-Sí, mi chamba es cuidarlo.

Peña Nieto y sus seis grandes fotógrafos, sin escatimar recursos, a la búsqueda de la imagen perfecta. de él mismo.