El Universal
Según estadísticas de la UNAM, cerca de 50 por ciento de las catástrofes en el país son desencadenadas por eventos naturales de origen hidrometeorológico, como inundaciones, huracanes, lluvias torrenciales, sequías, heladas, granizadas, nevadas, ondas frías y de calor.
Ciudad de México.- Ante el inicio de la temporada de huracanes, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) recomendó a la población en general tomar las precauciones necesarias, tanto para mitigar riesgos, como para su aseguramiento.

Ante ello, la AMIS indicó que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé que en esta temporada de huracanes se presenten en costas mexicanas 36 eventos tropicales, que los coloca por encima de la media histórica.

Para la zona del Océano Atlántico se esperan 15 ciclones tropicales, de los cuales cuatro podrían estar arriba de la categoría tres (intenso), de acuerdo a la escala Saffir Simpson; cuatro más se considerarían como huracanes menores y los restantes siete como tormentas tropicales.

La nomenclatura disponible para estos fenómenos es Alex, Danielle, Gastón, Julia, Matthew, Paula, Thomas, Bonnie, Earl, Hermine, Karl, Nicole, Richard, Virginie, Colin, Fiona, Igor, Lisa, Otto, Shary y Walter.

Para los asegurados en zonas costeras, la AMIS recomendó revisar sus pólizas de seguro, en específico en las coberturas de riesgos catastróficos y de riesgos hidrometeorológicos, y tener a la mano la documentación necesaria para agilizar el trámite de reclamación en caso de un siniestro.

En un comunicado, indicó que en México sólo 4.9 por ciento de las casas-habitación está asegurada y únicamente 48 por ciento de los automóviles cuentan con seguro, ante la ausencia de una cobertura obligatoria en el país.

Para la temporada de lluvias en el valle de México, recomendó revisar las pólizas de protección para hogar, en particular la de protección de contenidos, la cual difiere de los seguros otorgados con una hipoteca, pues en la mayoría de los casos sólo respaldan el cobro del inmueble y no las pertenencias del asegurado.

Recordó que durante 2009, las inundaciones en la colonia Valle Dorado, en Tlalnepantla, estado de México, dejaron más pérdidas aseguradas en vehículos, que las reportadas a consecuencia del huracán Wilma en las inundaciones en Tabasco.

En este suceso, mencionó que las aseguradoras pagaron más de 230 millones de pesos por daños en esta colonia, sobre todo en autos y vivienda.

La AMIS señaló que a nivel mundial, las catástrofes naturales en 2009 costaron a la industria aseguradora 26 mil millones de dólares, lo que coloca a ese año como uno de los más moderados en siniestros de esta magnitud.

Reportó que el sector asegurador atiende cada día 11 mil 78 solicitudes de indemnización, es decir cada hora se procesan 462 cobros.

Según datos de la asociación, en México el huracán Wilma se mantiene como el siniestro asegurado más costoso para la industria, con 20 mil millones de pesos de indemnizaciones por parte de las aseguradoras.

Respecto del terremoto que azotó a Haití, las cifras hasta marzo confirman 220 mil fallecimientos, 300 mil heridos y una merma económica estimada en 14 mil millones de dólares, pero las pérdidas aseguradas son bajas debido a la baja penetración de estos productos, explicó.

En cuanto al sismo en Chile, mencionó que las pérdidas económicas ascienden a 30 mil millones de dólares, de los cuales entre seis mil y ocho mil millones de dólares serán indemnizados por las aseguradoras, mismos que se derivan de 190 mil solicitudes para este caso.

Por último, comentó que a consecuencia del terremoto en Mexicali, Baja California, la industria aseguradora ha pagado mil 800 millones de pesos, distribuidos entre más de cinco mil asegurados.