Jesús Jiménez Alvarez
Saltillo, Coah.-El impuesto contra la informalidad aprobado en la reciente reforma fiscal no viene a significar una herramienta útil para combatir de manera eficiente el problema.
Ese fenómeno sigue causando un enorme daño a la economía de nuestro país, a decir de Mario Alberto Mata Saldaña, empresario del ramo papelero.

Expuso que "el Gobierno Federal no ha tenido la capacidad de combatir la ilegalidad, y sigue permitiendo ingresar mercancías por las aduanas a la economía subterránea, y es ahí donde está el dinero que necesita el Gobierno para otorgar a los estados".

Consideró que se requiere una verdadera cruzada contra la informalidad, pero dijo que no sólo se trata de sumar al comercio callejero o de tianguis, que aún cuando en conjunto representan una importante proporción del mercado, es necesario ordenar a negocios que parecen pequeños, pero que no lo son.

"Hay muchos grandes evasores -agregó- registrados como pequeños comercios, cuando sabemos que atrás de ellos existen grandes bodegas sin facturación, sin pago de impuestos y, sobre todo, sin brindar prestaciones a sus trabajadores, ni el elemental Seguro Social".

Dijo que este es un fenómeno que nunca ha sido enfrentado por la Secretaría de Hacienda, "que sigue valiéndose sólo del negocio y de la empresa que ya tiene cautivos, y sobre todo muy castigados, para elevar su recaudación.

Apuntó que estos negocios establecidos serán afectados seriamente con la reciente reforma fiscal y su controvertido IETU, "que definitivamente repercutiría en cierre de negocios".

Expresó que resulta por demás complicada la aplicación de las reformas aprobadas, "y es que son ya tantos los impuestos que tenemos que enfrentar quienes estamos al frente de un negocio, que no entendemos ese afán de seguir `exprimiendo' a los mismos causantes, y nos desalienta no ver un esfuerzo serio y decidido por ampliar la base de contribuyentes.

"Al margen, las grandes cadenas nacionales y empresas que vienen de fuera reciben grandes beneficios, como terrenos, energía eléctrica, agua, y otras exenciones; todo a la puerta, mientras nosotros lo único que recibimos es la aplicación de más impuestos y de muchas más trabas, en lugar de facilidades y simplificación".