El Universal
El portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, descartó que el presidente Obama se haya infectado durante su reciente viaje a México con un virus que tiene muy preocupada a la comunidad científica internacional
Washington.- El gobierno de Estados Unidos declaró hoy el "estado de emergencia de salud pública" para tratar de contener el avance del brote de influenza porcina que ya se ha extendido a cinco estados con un total de 20 casos y confirmó el reforzamiento de su seguridad fronteriza con México y la práctica de una "vigilancia pasiva" en puertos de entrada y terminales aéreas.

"La declaración de este estado de emergencia tiene como fin liberar recursos médicos y sanitarios para hacer frente a este brote", aseguró la Secretaria del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Janet Napolitano, a quien el presidente Barack Obama ha puesto al frente del gabinete de crisis que se encargará de lidiar con la amenaza de una pandemia de influenza porcina.

"Tenemos que contar con todos los recursos para hacer frente a una crisis de salud que se convertirá en un maratón", aseguró Napolitano.

En rueda de prensa, para informar sobre las medidas de contingencia que han acordado con México, Canadá y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asistente de la Casa Blanca para asuntos de seguridad interna, John Brennan, aseguró que el presidente Obama "está muy preocupado" por la situación en México y añadió que las órdenes que ha transmitido a todo su gabinete es de un "respaldo absoluto" a las autoridades mexicanas.

En un acto donde la palabra "bioterrorismo" salió por primera vez a la palestra, Brennan aseguró que, aunque "aún es muy temprano" para hablar de una acción premeditada en este brote de influenza porcina en México y EEUU, aunque aseguró que el gobierno se mantiene muy alerta y estudia todas las opciones posibles.

En este mismo sentido, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, descartó que el presidente Obama se haya infectado durante su reciente viaje a México con un virus que tiene muy preocupada a la comunidad científica internacional.

"Si tenemos en cuenta que el período de incubación es de entre 24 y 48 horas, podemos decir que el presidente no contrajo ninguna infección", aseguró Gibbs para salir al paso de las especulaciones que han puesto el acento en los supuestos riesgos a la salud del presidente de EU durante su reciente viaje a México.

En esta misma rueda de prensa, el director en funciones del Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta, Richard Besser, confirmó la creación de un equipo trinacional entre México, EU y Canadá que trabaja contrarreloj para tratar de responder a una pregunta que intriga a los tres gobiernos: ¿Por qué razón la mortandad del virus ha sido más acentuado en México?. ¿Por qué sólo hay muertos en ese país?.

"Esta es una pregunta que los científicos de los tres países intentarán responder en el curso de las próximas horas o días", aseguró Besser al señalar que "estamos ante un virus no sólo nuevo, sino "extremadamente impredecible".

"Por este motivo podríamos cambiar las recomendaciones", advirtió Besser en alusión a la posibilidad de recomendar alertas para reforzar la vigilancia en la frontera con México o la posibilidad de emitir nuevas recomendaciones para todas aquellas personas que quieran viajar a ese país.