LA JORNADA
México, D.F. .- El derecho de autor en México aporta más de 4 por ciento del producto interno bruto (PIB). "Estamos arriba del turismo y abajo de las maquiladoras y del petróleo. Tal es su importancia hacendaria, pero se le pisa y se le ignora", expresó Felipe Gil, del Comité Directivo de la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), durante la inauguración del 13 Curso Académico Regional OMPI-SGAE sobre Derechos de Autor y Derechos Conexos para América Latina.
En las instalaciones de la SACM, Gil informó que en el curso participan especialistas que abordan aspectos del futuro de las nuevas tecnologías "que hay que empezar a regular, como Internet y el espacio cibernético. Lo promueve cada año la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) y la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE), y en este caso, también el Instituto Nacional de Derechos de Autor (INDA) y la SACM".

Manuel Guerra, director del INDA, definió a los derechos de autor como "las prerrogativas que de manera exclusiva confiere la Constitución en el noveno párrafo del artículo 28 y que se reflejan en la Ley Federal de Derechos de Autor para el uso exclusivo de las obras por parte de los autores".

-¿Cómo está el respeto a tales derechos en México?

-Debe de incrementarse. México es un gran exportador de talento, pues tenemos grandes compositores, fotógrafos, escultores, arquitectos, pintores, una gran producción de programas de radio y televisión, y obra cinematográfica. En términos económicos, el derecho de autor contribuye con 4.77 por ciento del PIB mexicano, y con 11.01 por ciento del empleo.

-¿Quiénes violan ese derecho?

-Desafortunadamente existe el llamado fenómeno de la piratería. Esto afecta a la economía nacional, a todos los sectores y significa 3 por ciento del PIB.

"La lucha contra la piratería es un esfuerzo conjunto de la Procuraduría General de la República, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial y el INDA. Una de las principales causas de la violación a estos derechos es la ignorancia sobre ellos, pero no hay justificación, ni por la ignorancia ni por pobreza. El problema es de orden educativo."

Marcelo de Pietro Peralta, representante de la OMPI, expuso que la propiedad intelectual es un sistema de derechos que tiene dos ramas: los de autor y la parte que regula los inventos y las marcas. "En materia de respeto a estos derechos pasamos por una etapa de muchas limitaciones, en virtud de la piratería y la falsificación.

"En dinero nadie sabe el dato exacto; sólo hay estimaciones, porque hay una economía negra o sumergida. Hay mafias, porque la piratería está vinculada con otros ilícitos, como el tráfico de drogas. Es todo un paquete. Detrás de este fenómeno hay una industria paralela. Abastece al mercado. El vendedor de la calle sólo es el ultimo eslabón."

-¿Es posible regular Internet, el robo por la red?

-Sí, la tecnología lo permite. Esto se va a ir asentando. Falta conocimiento de los consumidores sobre los productos piratas. Quien compra películas o música apócrifa afecta a los autores y artistas. La falsificación de marcas o productos existe en todos los países.

Pablo Hernández, de la SGAE, expresó que en España el área de mayor preocupación es la de las nuevas tecnologías, por la gran cantidad de infracciones, pues las herramientas legales no son eficaces para combatir la piratería on line. "Es muy claro: está fallando la responsabilidad de los intermediarios, de los operadores de telecomunicaciones.

"En España no se dan condiciones de pobreza, como en México; a este derecho no se le reconoce de modo flagrante. En Latinoamérica se requiere retribuir a los creadores y la industria debe fijar precios adecuados. Los discos compactos en la calle son, por su precio, muy asequibles. Junto a la estafa que afecta a la industria cultural también se daña al Estado, que deja de cobrar los impuestos que se cargan sobre la importación y la explotación de esos productos.

"El mensaje es que la cultura es un bien que todos debemos proteger. El desafío es crear una legislación para el uso adecuado de Internet. Ahora bien, la delincuencia organizada hace su plan de negocios y sabe que la piratería tiene un castigo muy débil y el nivel de ingresos es altísimo.

"El mismo crimen organizado que se dedica a la droga o a la trata de blancas es el mismo que se encarga de la piratería", finalizó.