Miles de españoles volvieron a salir a las calles para cercar al Parlamento, donde han aprobado recortes sociales en los últimos nueve meses
Madrid. En España, los manifestantes salieron de nuevo a protestar hacia el Parlamento, donde el presidente de gobierno Mariano Rajoy tiene una mayoría absoluta y ha hecho aprobar oleadas de medidas de austeridad durante los últimos nueve meses, en un intento por evitar que España se vea obligada a la misma clase de rescate que adoptaron Portugal, Irlanda y Grecia.

Con esta protesta, es la tercera vez en esta semana que los manifestantes reclaman las medidas de austeridad, recortes y reformas del gobierno de Mariano Rajoy.

Las protestas cerca del Parlamento español se tornaron violentas las noches del martes y miércoles, cuando los manifestantes se enfrentaron con policías antimotines que bloqueaban la entrada a las calles que rodean los edificios gubernamentales. Decenas de personas fueron detenidas o resultaron heridas.

España enfrenta aumentos de impuestos, recortes al gasto público y la tasa de desempleo más elevada entre las 17 naciones que comparten el euro.

El viernes, el gobierno de Rajoy presentó un proyecto de presupuesto para 2013 que reducirá el gasto total en 40 mil millones de euros (51.700 millones de dólares) , congelará los salarios de los trabajadores públicos, recortará el pago de prestaciones por desempleo e incluso reducirá el gasto de la familia real española el próximo año en un 4%.

Los inversionistas, preocupados por la viabilidad de la economía española, han obligado a subir la tasa de interés que están dispuestos a pagar para comprar bonos emitidos por el gobierno en Madrid.

Los bancos del país, perjudicados por el estallido de la burbuja inmobiliaria, se preparan para obtener una línea de ayuda financiera de la eurozona por 100 mil millones de euros (129 mil millones de dólares) , y Rajoy sopesa la posibilidad de pedir ayuda del BCE para comprar bonos españoles.

El ministro de Hacienda español, Cristóbal Montoro, dijo el sábado que los recortes en el presupuesto para el 2013 eran necesarios con el fin de aliviar tensiones en los mercados y tratar de reducir las altas tasas de interés que España debe pagar para vender sus bonos.