Pasaba por aquí nomás para recordarles este dato bien curioso.

Primero, me disculpo por violar la sacrosanta e inmortal regla ortográfica-periodística que prohíbe el uso de números al inicio de un encabezado. "Para eso están las letras, para que seas elegante y no burdo al encabezar un noticia o el título de algo que escribas", me decía el Dr. Daniel Mir, que en su santo sepulcro de la Real Academia Española descanse. Amén.

Les platico: al darme la vuelta hoy día 21 de enero del año 2021, por la Redacción de DETONA, me percaté de lo vacío que se siente un periódico cuando todo mundo está haciendo su jale en el modo "Total Home".

Es que yo insisto en que DETONA es un periódico, sin quitarle para nada mérito al vocablo  de "portal digital" que inventaron los millennials.

Bueno, pues producto de esta soledad laboral -que espero sea frenético trabajo en las casas del equipo detoniano- observé que hoy a las 21 horas, con 21 minutos y 21 segundos se amalgamarán esos números con otros dos: los del día 21 del año 2021.

Los más puristas me dirán -destilando mamonería- que no, que estoy mal, porque va a faltar el mes 21 y yo les responderé -si es que salen con eso- que va a estar bien cabrón que me espere a que haya un mes 21 para que todo en ese momento sea nomás tal número y les pase el tip.

UN DESEO

¿Cuál tip? A mi abuela la astrónoma le aprendí que cuando un evento de esta naturaleza se presenta, hay que estar preparados con una copa de buen vino ya servida y exactamente al segundo 21 del resto de la numerología, brindar con quien se tenga cerca -o vía zoom, dirán los pandémicos tiempos modernos- y pedir un deseo en una sola palabra. Una sola.

Nada de oraciones; nada de deseos que para decirlos necesiten un minuto o menos -como dos- citando al inefable Peña Nieto. 

No señor, tiene qué ser un deseo en una sola palabra pronunciada justo en el segundo 21, del minuto 21, de la hora 21, del día 21 del año 2021, en cualquier huso horario que te pesque tal rareza numérica temporal que se va a repetir hasta dentro de cien años.

Entonces, quedamos en que tiene que ser algo que quieras, dicho en una sola palabra para que suene exacta cuando el reloj marque el segundo 21... Les aseguro que no va a haber tiempo para más de una...

Por ejemplo: 

Amor. Salud. Dinero. Sexo. Vida. Pasión. Amistad. Prosperidad. Claridez. Viaje. África. Mar. Montaña. Gobernador. Alcalde. Diputado. Senador. Director. Gerente. Jefe. Título. Embarazo. ¿Matrimonio? ¿Soltería? ¿Viudez? ¿Amasiato? ¿Divorcio? Libertad. Soledad. Silencio. Diversión. Jauja. Ascenso. Maternidad. Paternidad. Unidad. Trabajo. Seguridad. Confianza. Democracia. Honestidad. Lealtad. Superación. Desarrollo. Crecimiento. Valentía. Madurez. Honradez. Responsabilidad.

¿Entonces ¿listos para vivir la brevedad y levedad de esta sincronía numérica o conjunción única en el calendario, que se repetirá hasta dentro de un siglo?

Al final les pongo mi correo para que si quieren, me digan qué palabra pronunciaron en ese mágico momento. Y aquí no es como en los otros deseos que si los dices no se cumplen. Es al revés, cuando se dé esta sincronía tienes qué decirlos para que se te hagan realidad.

CAJÓN DE SASTRE

"Ya estás", dice la irreverente de mi Kalifa, desde la que hoy es la ciudad más segura del mundo: Washington, DC.