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Los abuelos son muy importantes, no sólo para unir a las generaciones, sino también por el punto de vista que pueden aportarles a sus nietos. Además, los abuelos tienen ventajas sobre los nietos, que no tuvieron sobre sus hijos.

El 13 de septiembre es el Día de los Abuelos en EE.UU. y se celebra todos los años el domingo posterior al Día del Trabajo desde 1978.

Al anunciar esto, no intento obtener reconocimiento. Mi rol de abuela ha sido divertido y fácil comparado al de muchos. Los abuelos que crían a sus nietos son los héroes de este día.

Un grupo llamado Generations United, disponible online en el sitio grandparentsday.org, espera que la gente “haga algo grandioso” e insta a “los abuelos y adultos mayores a compartir su sabiduría, sus perspectivas y sus valores cívicos fundamentales con los jóvenes en el Día de los Abuelos”.

No parece una estratagema para recibir tarjetas y flores, sino un esfuerzo para ayudar a las generaciones a amarse y entenderse.

Cuando estaba rodeada de migas de galletitas y pañales, soñaba con tener más libertad y me preguntaba si cuando mis cinco hijos ya estuvieran afianzados en la vida, yo tendría más tiempo para hacer las muchas cosas para las que no encontraba tiempo en aquel entonces. Ahora que ellos se fueron de nuestra casa, tengo esa libertad porque me liberé de los problemas cotidianos y de lavar un montón de ropa, cocinar y manejar.

Sin embargo, como todavía deseo tener una relación constante con mis hijos, me di cuenta de que ellos ocuparán parte de mi tiempo para siempre… si es lo que elijo. Ahora que están casados y tienen sus propios hijos, esos nietos absorben su parte de mi tiempo de forma tanto emocional como física.

Los abuelos son muy importantes, no sólo para unir a las generaciones, sino también por el punto de vista que pueden aportarles a sus nietos. La mayoría de los abuelos aceptan a los niños como son, no por lo que desean que puedan llegar a ser. Los abuelos hacen que un nieto se sienta muy especial.

Ser abuelo es amar por partida doble. Amas a tu hijo y entonces, a la vez, amas a sus hijos. Cuando llegan cosas buenas a sus vidas, las nuestras están el doble de bien. Cuando pasan cosas malas, se aplica el viejo dicho de que somos tan felices como nuestro hijo más triste, lo que puede ser muy duro para nuestros corazones.

Hacen falta paciencia y práctica para ser un buen abuelo y también se necesita volver a escarbar en nuestra memoria para recordar cómo lidiar con los chiquillos. 

Disfruto en particular de armar rompecabezas y jugar juegos de mesa con ellos, porque hay conversación e interacción, o hacerlos moverse con caminatas y excursiones.

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Los adolescentes viven en un ambiente tan distinto de aquel en el que un abuelo creció que es necesario actualizarse con ideas nuevas y buscar puntos en común con ellos. Una vez leí todos los libros de la serie de Harry Potter para poder hablar de ellos con algunos de nuestros nietos.

En el sitio helpguide.org (en inglés), encontré algunos sabios consejos que me habría gustado leer hace mucho tiempo. Son de un artículo que lleva el título "Cómo ser un mejor abuelo”. En el texto se sugieren cuatro trampas a evitar:

1. No les des consejos a tus hijos sobre cómo criar a los suyos si no te los pidieron.
2. Evita comprar el cariño de tus nietos.
3. Ten cuidado con lo que hagas para un nieto y con lo que le des, porque un abuelo sabio haría y daría lo mismo a todos sus nietos para evitar el resentimiento.
4. No ignores los límites impuestos por sus padres.

Otra buena sugerencia es dejar en claro qué papel deseas tener en la vida de tus nietos y hablar con tus hijos sobre las reglas que ellos imponen. Realmente todo se resume a mantener una buena comunicación.

Entonces, ¿qué es lo mejor de ser abuelo? A menos que seas el tutor, es tener la elección.

A diferencia de sus padres, cuando resulta demasiado o termina el viaje, puedo dejarles a los niños, sabiendo que cuidarán bien de ellos, y buscar un lugar tranquilo o volar a casa.