La noticia sorprendió a todo mundo, y si no causó un sismo en el mercado de valores fue porque el piso de remates había sido cerrado ya cuando comenzaron a circular los trascendidos: la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda congeló las cuentas de Altos Hornos de México (AHMSA), lo cual generó incertidumbre en diversos ámbitos.

Y no fue para menos pues, tal como lo advirtió la acerera en un comunicado, de la empresa dependen “más de 20 mil trabajadores, miles de proveedores, clientes y terceros que integran la extensa cadena industrial con los que tiene relación de negocios”, y el congelamiento de sus cuentas constituye una acción que pone “en riesgo la estabilidad económica de Coahuila”.

Por otro lado, se conoció que entre las cuentas bancarias congeladas a la empresa –que recién había anunciado una reestructuración de su deuda que la sacaría del estado de suspensión de pagos en el que se mantuvo durante casi dos décadas– se encuentran las que utiliza para la dispersión del pago a sus empleados.

Poco bien habla de la entidad que dirige Santiago Nieto que la información sobre el congelamiento de las cuentas a AHMSA, así como los detalles de las cuentas congeladas se conozcan por vía de las ‘filtraciones’"

La UIF ya dijo anoche que tales cuentas serán descongeladas hoy, pues la medida no pretende “dañar a los trabajadores, accionistas o proveedores de Altos Hornos de México”. La acerera, por su parte, ha advertido que los acreedores no tendrán problemas para cobrar su dinero porque éste fue depositado previamente en un fideicomiso.

La información en torno al caso sigue siendo escueta y anticipa una jornada de turbulencia para este martes, en el que seguramente atestiguaremos una guerra de declaraciones que iniciará temprano, con “la mañanera” del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Al respecto, sin embargo, es importante decir que ya serán los jueces quienes decidan si la UIF logra acreditar algún delito a los accionistas y/o directivos de AHMSA, una vez que presente su caso ante éstos y sea sometido a juicio.

Mientras eso ocurre, lo que a todos atañe –al menos de Coahuila– es la realidad cotidiana, y en ésta la operación de Altos Hornos de México tiene un papel sumamente relevante debido al peso de la empresa en la economía estatal.

Por ello, con independencia de que no debe dejarse sin investigar –y mucho menos sin castigar– ningún presunto delito que se hubiera cometido, convendría que el actuar del Gobierno de la República no solamente sea pulcro –en éste y cualquier otro caso– sino también cuidadoso en términos de los mensajes que envía a la iniciativa privada.

Poco bien habla de la entidad que dirige Santiago Nieto que la información sobre el congelamiento de las cuentas a AHMSA, así como los detalles de las cuentas congeladas –a la empresa y a particulares–, se conozcan por vía de las “filtraciones”. Adicionalmente, pareciera deseable que sea la propia dependencia la que lleve la delantera en la comunicación del caso.

Habrá que esperar a los acontecimientos de hoy, pero de momento los elementos a la vista dan para anticipar una “guerra de papel” entre el Gobierno de la República y AHMSA. Una guerra que no concluirá pronto y que se contaminará rápidamente de elementos políticos.