Estoy en el comedor de la casa del Maestro Popochas, en el Poniente de Torreón. Son las 6 de la mañana. Los gallos cantan el amanecer. El sol despliega sus rayos de luz. Seis de los gatos del Iluminado ronronean alrededor; mientras tres de ellos rodean la computadora desde la cual espero platicar con el Avatar en su retiro voluntario desde el 3 de julio de 2018, en el pueblo de Anahola ubicado a la sombra de la montaña de Kalalea, en Hawái. Él llegó ahí por recomendación del Dalai Lama, quien en 1994 visitó ese lugar para declararlo tierra sagrada y “portal donde las almas entran a la tierra”.

De repente, aparece la imagen del Venerable en la pantalla de su iMac de 27 pulgadas, vestido con su mirada plácida y una túnica blanca.

“¿Cómo estás, hijo mío? Tu aura luce sombría. ¿Te está afectando el cataclismo de energía provocado por la 4ª Transformación? No lo digas. Lo entiendo”.

Yo: Sí, mi Avatar. Su profecía está cumpliéndose cada día. Andrés Manuel no respira para concentrar todo el poder del Estado en su persona.

Popochas: Lo vi venir. Y así te lo dije: López Obrador no podría resistir la tentación de tener entre sus manos un poder casi absoluto para liderar con rasgos autoritarios la 4ª Transformación.

Yo: Pos’ sí.

Popochas: ¿Nombró un Fiscal General “carnal”?

Yo: Sí, Maestro: quedó Alejandro Gertz. El cual ya nombró a un incondicional de AMLO, José Ortiz Pinchetti, como fiscal electoral.

Popochas: ¿Impuso la candidatura de una persona afín para incidir en las decisiones de la Suprema Corte de Justicia?

Yo: En efecto: llegó Arturo Zaldívar, quien ahora es el presidente de la Suprema Corte. Arriba después de una andanada mediática que cuestionó salarios y privilegios de los magistrados y minó su autoridad moral.

Popochas: ¿Propuso AMLO a una mujer cercana para reemplazar a la magistrada Margarita Luna Ramos de la misma Suprema Corte?

Yo: Sí, Iluminado. Van Loretta Ortiz (esposa de Ortiz Pinchetti), Cecilia Maya (militante de Morena) y Yasmín Esquivel (esposa del contratista José María Rioboó, cercano a AMLO).

Popochas: Bien. Con esos nombramientos a modo, Andrés Manuel tendrá fuerte incidencia en el Poder Judicial.

Yo: Pos’ sí.

Popochas: ¿Siguen el PAN, PRI y PRD corriendo cual gallinas descabezadas?

Yo: En efecto, Iluminado. Ninguno de ellos encuentra el rumbo. Lo mismo ocurre con Margarita Zavala, quien pretende formar un partido político llamado Libre. Sólo en change.org recibió tantos votos en contra como el número de afiliados requeridos para formar su partido. Peor aún, en días recientes un grupo de políticos e intelectuales formaron un grupo antiAMLO para establecer un contrapeso a su gestión de gobierno. Publicado su desplegado, varios de ellos se deslindaron con rapidez. Sólo minutos antes de que el mismo AMLO les dijera: “ternuritas (mías), no hagan el ridículo”.

Popochas: Obvio, esa debilidad partidista se refleja en el Congreso y el Senado, como te anticipé. ¿Cierto?

Yo: Exacto. Morena y sus aliados tienen 314 diputados de 500. En el senado cuentan con 70 senadores de 128 posibles. El Congreso de la Unión está convertido en una Oficialía de Partes de AMLO; él ordena y su Congreso obedece.

Popochas: Uta madre. Dos strikes al hilo. Los poderes Judicial y Legislativo –prácticamente– inexistentes. ¿Hizo lo que te adelanté con los organismos públicos autónomos?

Yo: Sí, Maestro. Banxico, INE, CNDH, Coneval, Cofetel, Inai, Inegi, INEE, FGR, la CFCE y el IFT eran –mal que bien– un contrapeso al poder estatal. Para suavizarlos, AMLO se les fue a la yugular y los acusó de “derroche, proliferación, falta de eficiencia y probidad”, y hasta de complicidad con el régimen anterior. En este momento, tiene a estos organismos comiendo alpiste de su mano.

Continuará...

@Canekvin