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El vocalista de la agrupación argentina platicó con VANGUARDIA sobre su segundo álbum, producido por Adán Jodorowsky

Tienen las maletas listas, ya se van de viaje. Goyo Degano va piloteando con su voz y teclado a los Bandalos Chinos, como viene haciendo desde que salieron del barrio de Beccar en Buenos Aires, Argentina. Los lleva a grabar su segundo álbum de larga duración, el primero en el que tienen un productor externo: Adán Jodorowsky. El cantante cuenta a VANGUARDIA que en este viaje de descubrimiento quisieron buscar otros sonidos, no sin antes subirse a su nave llenos de miedos e incertidumbres. Pero está bien, es normal, esa es la fuerza que los ha guiado siempre en su carrera. “Tiene que ver con la música que estamos escuchando, la búsqueda nuestra personal, lo que queremos lograr arriba del escenario. Son un montón de factores. El hecho de estar en constante movimiento también nos hace querer ir hacia otro lado”, explica.

“Vámonos de Viaje” es el primer sencillo de esta nueva producción a la que le preceden el disco homónimo de 2012 y sus dos EPs: “Nunca Estuve Acá” (2014) y “En el Aire” (2016). Con incontable cantidad de influencias de su país natal como El Flaco Spinetta o Gustavo Cerati, esta agrupación suena a otra época y recién el año pasado estuvieron compartiendo escenario con grandes nombres en en el festival Lollapalooza Argentina. ¿Qué les depara este viaje? Hasta que lleguen lo sabrán.

¿Cómo nace Bandalos Chinos?
“Este proyecto nace en el año 2009, nosotros teníamos distintos proyectos, habíamos compartido varias cosas de adolescencia y esto arranca como con la intención de hacer nuestras propias canciones. Con el tiempo crecimos, creo que nuestro crecimiento fue acompañando al crecimiento de la banda y viceversa y eso nos ayudó a poder superarnos y no quedarnos en esta primera instancia que había sido, bueno, simplemente juntarnos a hacer canciones. Con el tiempo se afianzó la formación, llevamos un tecladista en el camino y eso también nos hizo darnos cuenta de cuál era nuestra búsqueda y aquí estamos”.

¿Cuál es la historia detrás del nombre del grupo?
“La historia es bastante simple y es que nos nombraron así. Nosotros fuimos a tocar en nuestra primera fecha en vivo y no tenía nombre la banda, se acercó un tipo que le había gustado a preguntar cómo se llamaba y nuestro sonidista de aquel entonces le dijo ‘sí, los chicos, los chinos’. El tipo me escribió un mail a mí, felicitándonos por la banda los chinos y nos pareció muy gracioso. Con el tiempo le fuimos dando también nosotros nuestra personalidad e identidad. Pero de una primera instancia fue como cuando mi madre me puso a mí Gregorio: alguien que nos nombró así”.

¿Qué han aprendido desde su primer disco a este segundo?
“Creo que hemos aprendido en distintos niveles un montón de cosas. En cada entrada al estudio uno sale renovado y con un montón de ideas nuevas y habiendo aprendido muchísimas cosas. Nuestras primeras entradas al estudio hemos aprendido a empezar a intentar aprender qué sonido queríamos lograr y cómo llegar a él. Después seguir aprendiendo a componer, a grabar, a lograr plasmar quizás una idea en el resultado final y para eso estar pendiente y conocer todos los procesos de producción de una canción”.

¿Qué fue lo que más le aportó Adán Jodorowsky a esta nueva producción?
“Yo creo que lo que más nos aportó Adán fue la posibilidad de empujar nuestras ideas y nuestra búsqueda hacia nuevos límites. Nos hizo llegar a lugares que quizá solos no hubiéramos podido llegar y creo que eso estuvo muy bueno. Eso fue un gran aporte de su parte”.

¿Qué sonido buscaron ahora?
“Se buscó un sonido más cancionero, una sonoridad más vinculada a algo más orgánico y no tantas producciones un poco más apretadas y ajustadas como las que veníamos haciendo”.

Su sonido no parece de esta época, ¿cómo se definen?
Yo te diría que hacemos música pop. Después, bueno, con todas las influencias y aportes que puede llegar a tener cualquier música que estemos escuchando. Pero si hay un género para definirnos es el pop, solamente que en la era de los subgéneros podríamos estar un rato largo hablando de todos los géneros que pueden estar incluyendo y atravesando nuestra música hoy en día. Pero sí, concretamente te diría que hacemos pop”.

Tienen una canción que lleva el nombre de su lugar de origen (Beccar), “Veccar”, ¿qué tanto los ha influenciado el contexto en que crecieron?
Nosotros somos todos de Beccar, nos criamos ahí. Fue el lugar donde la banda surgió también, vivíamos en una casa con varios amigos, todos juntos ahí, nos juntábamos a escuchar música y a tocar y ahí tuvimos nuestra primera sala de ensayo. Es un barrio que nos ha inspirado mucho. Está en las afueras de la capital federal, como a 20 o 30 kilómetros”.

¿Cómo les fue el año pasado en Lollapalooza?
“Fue increíble. Fue una experiencia surrealista para nosotros porque llegamos a la prueba de sonido y estaban probando los Strokes. La última banda que tocó en el escenario antes que nosotros fue Metallica la noche anterior. Entonces para nosotros fue muy loco todo eso, cruzarnos con artistas tan grosos y tener la oportunidad de llegar a muchas orejas nuevas para nosotros fue algo único”.

¿Qué grupo mexicano admiran?
“En este momento estamos muy fanáticos de León Larregui. Antes de saber que Adán lo había producido, estuvimos escuchando su disco ‘Voluma’, la verdad que me encanta. Después hay bandas por ahí como Little Jesus o Clubz, que nos gustan mucho. Hay buenas producciones y buenos artistas, estamos siempre mirando para todos lados a ver qué es lo que esta pasando, atentos a lo que sucede”.