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Según el Instituto Municipal del Transporte, el acusado tiene antecedentes similares

Lo que sería un traslado tranquilo de su vivienda hacia una institución educativa, se convirtió en una pesadilla para una joven arquitecta de Saltillo.

La tarde del pasado lunes, Ana se encontraba en el cruce de Pedro Figueroa y Venustiano Carranza, en donde abordó una unidad del transporte público de la ruta 5B, todo iba bien, hasta cuando se percató que el chofer del camión marcado con el número 103 comenzó a tener conductas inapropiadas, al grado de lamerse los labios mientras miraba el cuerpo de Ana.

La joven narró que el conductor de la unidad, sin importarle la presencia de otras personas, comenzó a tocarse la entrepierna, le mandaba besos por el retrovisor, por lo que empezó a ponerse nerviosa.

Al llegar la calle Reynosa, cerca del Tec Saltillo, Ana cedió el asiento a una mujer de la tercera edad, porque además pronto descendería del camión, sin embargo, al solicitar la parada, no se le tomó en cuenta aún y cuando el conductor no dejaba de verla.

“Yo le dije ‘bajan’; estaba haciendo contacto visual conmigo y me ignoró tres o cuatro veces, de nuevo continuaba lamiéndose los labios, viéndome el cuerpo, cuando se detuvo fue porque otras personas atrás le hicieron la parada”, recuerda Ana.

“Antes de bajar alcancé a ver el nombre del conductor, la unidad de la ruta y al bajarme llamé a la línea 072 que tienen habilitada para quejas; nunca me contestaron, comentó.

Minutos más tarde, hizo un reporte al Instituto Municipal de Transporte y al atenderla, le informaron que el conductor de nombre Mario Alberto “N” tenía reportes por ofensas previas, sin embargo, solo se le aplicaría una multa como sanción por su falta.

“La sanción que les dan a los choferes al parecer son multas, son monetarias, entonces ¿qué pasa? Las pagan o se las descuentan de su sueldo y vuelven al trabajo, hasta antes de la llamada estaba en shock, estaba muy sensible, pero cuando me dicen que lo tienen identificado y que son multas que pagan y continúan normal, la verdad me enojé, porque vuelven a trabajar y a comer los mismos abusos”, dice indignada.

INTERPONE QUEJA

Acudió al Centro de Empoderamiento de la Mujer, donde le tomaron su declaración, aclaró que incluso el personal de la institución la felicitó por la denuncia, afirmando que ellas también sufrieron acoso sexual por conductores y nunca anteriormente se ha hecho algo.

Aseguró que está abierta al diálogo con las autoridades, incluso Sigfrido Macías, titular del Instituto Municipal de Transporte, le contactó para dar seguimiento al caso asegurando que despediría al chofer a la brevedad.

“Dijeron que van a despedir al chofer, pero la verdad es que el problema va más allá, o sea fulanito de tal me acosó a mí pero así como lo hizo él los demás acosan a muchas mujeres en unidades, agregó.

Mencionó que se requiere ver la situación como un problema integral y no nadamás atender un caso porque se hizo público en las cuentas de twitter del alcalde Manolo Jiménez y del Instituto Municipal de Transporte.

Ana está recibiendo asesoría legal, para continuar con la denuncia legal.

Viaje de pesadilla

> Ana abordó una unidad de la ruta 5B.

> El chofer, de nombre Mario Alberto “N” no dejaba de verla y lanzarle besos, por el espejo.

> Además, se lamía los labios y se tocaba la entrepierna.

> La mujer, al hacerle la parada, no se detuvo sino cuadras más adelante.

> Luego, al pedir la feria, solo le regresó 30 pesos (pagó con 100).