Foto: CSIRO
Data de 180 millones de años después del Big-Bang y podría arrojar nuevas evidencias sobre la materia oscura

Está en Australia y no mide más que una mesa camilla. Con sólo eso y enormes cálculos, un equipo estadounidense, israelí y chileno acaba de confirmar que ha recibido la señal más antigua emitida por las primeras estrellas del universo.

No es cualquier receptor, pero en esencia funciona como una antena de radio FM o una antigua tele en VHF.

Sentencia Judd Bowman, astrónomo de la Universidad del Estado de Arizona y uno de los autores del estudio publicado este miércoles en Nature. Acabamos de asistir (con unos 13.600 millones de años de retraso) al momento en que el universo “se encendió”.

La comunidad científica sabía que por el universo debía de flotar aún una señal más o menos sutil proveniente del momento en que las estrellas empezaron a brillar.

Un evento astrofísico cuya ola debió de vibrar en una alta frecuencia, pero que, con el tiempo, se habría desplazado hacia una banda cercana a nuestra FM.

En concreto, Bowman la encontró en el 78.0 MHz del dial. Sin embargo “lo que vimos era inesperado”, señala Bowman.

Si esa idea se confirma, estamos ante algo importante porque proporciona las primeras pistas sobre la naturaleza de la materia oscura. Hasta ahora, sólo hemos sabido que la materia oscura existe debido a sus efectos gravitacionales (hace que las cosas en el universo se muevan de una forma que no debería si estuviera en el vacío).

Cualquier cosa más allá de esa comprensión básica sigue siendo un misterio y la posibilidad de que estas observaciones arrojen nueva luz sobre la naturaleza de la materia oscura es muy emocionante”, sentencia Bowman.

Desde hacía años, para el astrónomo Alan Rogers, del MIT, fue casi una obsesión realizar este experimento. No le fue fácil convencer a sus colegas de con esta simple antena se podría encontrar la débil señal de las primeras estrellas. “Era como escuchar el aleteo de un pájaro en medio de un huracán”. Finalmente, Bowman, que entonces era todavía estudiante, consiguió el apoyo de la National Science Fundation (NSF) para usar el receptor australiano.

“Estos resultados requieren algunos cambios en nuestra comprensión actual de la evolución temprana del universo”, añade por su parte Colin Lonsdale, director de Haystack Observatory. “Afectaría los modelos cosmológicos y requeriría que los teóricos volvieran a poner sus límites de pensamiento para descubrir cómo sucedió eso”.

El instrumento fue diseñado originalmente para captar las ondas de radio emitidas desde un momento en la historia del universo conocido como la época de reionización o EoR. Durante este período, se cree que las primeras fuentes luminosas, como estrellas, cuásares y galaxias, aparecieron en el universo, lo que provocó que el medio intergaláctico, previamente neutro, se ionizara: la luz nació.

Ahora, la comunidad científica espera indicios de una señal de radio similar de cuando el universo apenas tenía 50 millones de años. “Será aún más difícil de detectar, pero en el futuro puede ser posible. Más allá del resplandor del Big Bang, esa señal será probablemente la más antigua que veremos en el universo”.

Con información de El Independiente

Miguel Sagnelli

Editor Web de secciones Coahuila, México e Internacional. Egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Con más de 10 años de experiencia en medios de comunicación europeos y nacionales. Tanto en redacción, producción y docencia de los mismos.