El Cuarto Informe de Gobierno de Rubén Moreira encuentra una realidad insoslayable: Una deuda estatal heredada por 36 mil millones de pesos. 

Este injustificable lastre ha permeado el debate público en Coahuila. Todo lo que sucede es visto a través de este prisma. De ahí la pregunta: ¿Qué no se ha hecho por la deuda? Cuando la misma podría ser: ¿Qué se ha hecho a pesar de la misma, sin olvidarla o perdonarla?

El énfasis en la primer pregunta, soslaya la revisión y discusión exhaustiva de temas como seguridad pública, inversión, empleo, infraestructura, transparencia y rendición de cuentas.
La segunda pregunta, obliga a debatir sobre la validez e impacto de los esos hechos reseñados en el Cuarto Informe de Rubén:

¿Qué criterios son utilizados por el INEGI para definir que Coahuila tiene la menor tasa de incidencia delictiva y la segunda con la menor tasa de prevalencia delictiva de acuerdo a la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción Pública? ¿Bajaron más de un 80 por ciento los delitos de alto impacto para reducirlos en un 41 por ciento? ¿Están finalizadas las evaluaciones de control y confianza de los policías? ¿De qué manera fortalecerá la seguridad pública del norte del Estado, el cuartel militar de Piedras Negras y las cinco bases operativas de la Sedena en Allende, Candela, Guerrero, Hidalgo y Juárez? ¿Cómo se vincula este hecho a una estrategia de cobertura estatal?

¿Dónde están ubicados los 106 proyectos de inversión por 6 mil 341 millones de dólares? ¿De qué manera fortalecen un desarrollo regional más equitativo? ¿Cómo la cifra histórica de 118 mil empleos, cotejados con el IMSS, hace de Coahuila el Estado con mayor formalidad laboral del País (INEGI:2015)? ¿Tienen estos empleos un salario justo y una capacitación continua?

¿Dónde está ubicada la inversión por 18 mil millones de pesos realizada en infraestructura por los tres órdenes de Gobierno en los últimos 48 meses? ¿Cuál es su utilidad presente y futura para los coahuilenses?

¿Cuáles son los criterios que definen a Coahuila como el primer lugar nacional en el Índice de Información Presupuestal Estatal (IMCO:2015); el tercero en la Métrica de Transparencia (CIDE:2014) y el primer sitio nacional en el Índice del Derecho de Acceso a la Información en México (IDAIM/FUNDAR:2015)? ¿Cómo se reflejan estos logros en la práctica?

La deuda no se olvida o perdona. Pero el trabajo de Rubén exige ser discutido a pesar de la misma.