Especial

El pasado jueves el cineasta español Pedro Almodóvar sorprendió gratamente a más de uno al darle rotación por las redes sociales a una imagen del claquetazo inicial para su más reciente filme, “La Voz Humana”.

En esta fotografía se hace acompañar de una de sus protagonistas de este cortometraje basado en una pieza del francés Jean Cocteau, la actriz ganadora del Oscar Tilda Swnton, y en ella los dos aparecen con sus respectivas mascarillas con las que ponen de manifiesto, además del inicio de filmaciones de este proyecto, que lo llevan a cabo dentro de las medidas sanitarias correspondientes, y más aún después de una etapa de confinamiento no menos severa a la de otros países del mundo que tuvo España durante la cual el mismo Almodóvar aprovechó para escribir para un diario español anécdotas desconocidas de su andar dentro del mundo del cine que fueron muy agradecidas por la mayoría de sus seguidores.

Hacemos alusión a esta fotografía porque así como hace justo una semana recomendamos un trabajo del género documental disponible en Netflix, “Chavela”, de Catherine Gund y Daresha Kyi, donde el maestro Almodóvar es uno de los protagonistas como uno de los más cercanos amigos en los últimos años de la cantante, en estos días la misma plataforma de streaming estrenó un no menos admirable trabajo de este género en su caso producido por el cineasta a través de su casa productora El Deseo y que fuera uno más de los Goyas que le dieron más que una razón para celebrar en su pasada edición ya que además de todos los que ganó su más reciente largometraje de ficción, “Dolor y Gloria”, este se llevó el correspondiente al Mejor Película Documental del 2019.

Nos referimos a “El Silencio de Otros”, filme dirigido por Robert Behar y Almudena Carracedo, y que nos acerca a la forma en que un régimen dictatorial como el franquismo, aparentemente abolido con la muerte del mandatario que lo implementó por casi cuatro décadas, Francisco Franco, en el año de 1975, la realidad es que, a partir de una ley de Amnistía impuesta por el gobierno “democrático” que lo le siguió, todos aquellos que secundaron al dictador en todos los crímenes cometidos en contra de todo habitante que fuera sospechoso de ser comunista pudieran ser absueltos con la justificación oficial de que todo pasado debe olvidarse y seguir adelante sin ningún castigo ni recriminación alguna.

Es así como este trabajo sigue las vidas de varios activistas sobrevivientes de algunos de estos crímenes por el espacio de seis años en los cuales, a la manera de como se hizo con el juicio contra el dictador chileno Augusto Pinochet desde su exilio en Londres antes de morir, organizan una histórica “querella argentina” en la que una jueza de aquel país sudamericano los respalda para hacer justicia fundamentada en crímenes de lesa humanidad a falta de que en el propio país donde habitan las víctimas se les niega haya aplicación de la misma. “El Silencio de Otros” es un documento imprescindible para los interesados en la vida democrática de un país como el nuestro siendo testigos de muchos casos de impunidad propiciados por jueces que, se supone, deben hacer cumplir la ley pero pasan sobre ella.

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galindo.alfredo@gmail.com; Twitter: @AlfredoGalindo

Alfredo Galindo

Columna: Cinelectronico

Productor, Director y Guinista de cine.

Columnista del periódico Vanguardia desde 1995, escribe sobre música, cine y televisión. Combina la pasión de escribir con la creación cinematográfica.