¿Es mejor comer solo pastura a la jugosa carne? No lo sé

Por andar elogiando en demasía a la buena carne que nos jambamos con singular alegría, varios lectores se comunicaron con quien esto escribe y no pidieron, no, exigieron un sentido elogio de las verduras, del llamado vegetarianismo o lo que ahora se llama al parecer, veganos. Todo verde para ellos. Nada de proteína animal. En ninguna presentación. Pues sí, parte tienen razón los de la ola verde. Me solté la rienda al hablar de las buenas carnes y su posición y símbolo en nuestra vida y países. Y también tienen razón al decir que poco o nada he abordado este movimiento o platillos que tienen como base y armado integral a los vegetales solamente. Aquí me planto y comienzo.

¿Me debo de convertir en un herbívoro, un rumiante, un “come pasto” como bien le endilgaron al intelectual Domingo Faustino Sarmiento en la Argentina, cuando recomendó que se sirviera una ensalada verde en los platones de parrillada y carne asada, para conocer y paladear los placeres de ser vegetariano? He leído una nota en un diario defeño donde se publican los resultados de un estudio de la Universidad de Graz, donde se rebate aquello de que los vegetarianos tienen mejor calidad de vida a los carnívoros. Aquello de que comer vegetales es más saludable que comer carne. Los resultados del estudio dicen que los vegetarianos presentaron el doble de patologías alérgicas que los consumidores de carne en el grupo estudiado (30.6% contra 16.7%) y mostraron un 166% más de patologías cancerosas (4.8% a 1.8%). ¿Es mejor comer solo pastura a la jugosa carne? No lo sé. Nunca he sido muy saludable que digamos.

Me atasco de lo que hay. Los vegetarianos siempre tienen una muletilla cuando quieren vender su filosofía saludable, hablan de una especie de “criterio de autoridad”, donde citan una nómina de personajes harto conocidos de todas las ramas del quehacer humano, los cuales dicen, fueron vegetarianos. Es el caso (que no es cierto, sí comían carne la mayoría de ellos, lo he comprobado en mis investigaciones) de Leonardo da Vinci, Nikola Tesla, Albert Einstein, Platón y un filósofo del cual se sabe poco, tan poco, que no sabemos nada; pero de su dieta y al parecer, todos los vegetarianos lo saben todo y están harto enterados, Pitágoras.

Hay muchos otros personajes que se citan como vegetarianos. Alguna vez tuve dos amigos vegetarianos. Una amiga periodista en Monterrey y un amigo en el Distrito Federal. Ambos, murieron como de treinta y tantos años. Apenas frisando los cuarenta. ¿Qué les pasó? Pues cayeron un día como árbol talado. Así de sencillo. Su cuerpo se colapsó y fin de aquellos cuates saludables. ¿Influyó que no comían carne? El chef de sabor huracanado e ingeniero en ciencia de los alimentos, Juan Ramón Cárdenas, tiene toda una filosofía carnívora al respecto. Platique usted con él y escuche su sabia disertación. De hecho, la humanidad empezó su crecimiento a pasos de gigante cuando comió carne asada, no cuando éramos herbívoros. Los hermanos Adventistas del Séptimo Día ancilan el vegetarianismo que practican, en la cita de Génesis 1:29. Vamos iniciando, esto se pondrá mejor en la siguiente columna. Voy por un plato de brócoli, repollo, rayado de zanahoria, aros de pepino y haber qué más esqueje encuentro…