¿Cómo anudar la relación entre el empresario con Torreón, más allá de sus intereses individuales? ¿cómo superar esa percepción de degradación moral que les daña? Y, ¿cómo reducir esas divisiones que fragmentan la posibilidad de construir y trabajar por una visión de futuro para Torreón?

¿Cómo responder afirmativamente a estas interrogantes? Los empresarios, como colectivo, deben asumir un compromiso de responsabilidad social que transforme el presente y el futuro de Torreón. 

Lala, Peñoles y Soriana han dado pasos en esa dirección por una doble exigencia: Para fortalecer su imagen corporativa de empresa global comprometida con su entorno social y medioambiental. Y para remediar, en el caso de Lala y Peñoles, sobre todo, el grave daño que han causado, en su afán de lucro, a nuestra tierra lagunera.

Por ello, las tres corporaciones han creado a su interior, áreas especiales de atención comunitaria, y han contratado empresas expertas en el manejo de imagen corporativa para mejorar su relación con los laguneros. 

Aún así, es imposible escatimarles su esfuerzo. Ejemplos de su trabajo lo son, entre otros, el Maratón Internacional Lala, la Fundación Lala, el lanzamiento de Héroes que Inspiran, la creación de la Unidad de Salud Ambiental para atender niños con plomo en la sangre y los redondeos destinados a instituciones de beneficiencia. 

¿Pueden mejorarse y profundizarse este trabajo, para responder de manera afirmativa las preguntas antes citadas?

Tres criterios abren tal posibilidad.

Primero: Crear una Red Empresarial de Responsabilidad Social que incluya todo tipo de empresas sin distingo alguno, universidades y asociaciones civiles también. 

Segundo: Definir el compromiso de dicha Red, al interior de sus organizaciones y con Torreón a partir de siete principios: gobernanza de su organización, derechos humanos, prácticas laborales, respeto medioambiental, trato al consumidor, prácticas justas de operación y participación activa en la construcción de una ciudadanía responsable, participativa y crítica. Y tercero, definir de manera conjunta el Torreón futuro por construir a partir de esta Red.

Fuera de esta alternativa, nuestro empresariado continuaría navegando entre su individualismo, degradación moral y divisionismo. Triste por ellos. Triste por Torreón, que somos todos.