Hay familias que trascienden fronteras, que rompen las barreras del tiempo y que hacen historia, familias que desde sus orígenes son tesón de trabajo y esfuerzo, familias donde se siembra y nace la tradición; donde surge la magia y crece la vid.

Todo comenzó en el año de 1938 cuando Don Leo Mendel llega a México proveniente de Alemania y comienza a trabajar en la industria agrícola de nuestro país, el esfuerzo y trabajo que dedico Don Leo al campo, es hoy herencia familiar que se refleja en Coahuila.

A través de generaciones, la familia Mendel ha cultivado con buena mano estas tierras logrando en el año 2000 plantar los primeros viñedos que año con año han crecido en territorio y preferencia en los paladares mexicanos.

Con una ubicación privilegiada, los viñedos Don Leo están localizados en el Valle del Tunal, municipio de Parras. Con una altura de 2,100 metros sobre el nivel del mar, se encuentra este majestuoso valle rodeado de montañas interminables que forman un microclima especial, brindando gran carácter a sus variedades de uva.

Entre sus cultivos se encuentran hoy el Cabernet Sauvignon, Shiraz, Pinot Noir, Merlot, Malbec, Zinfandel, Semillon, Chardonay y Sauvignon Blanc.

Les comento que adentrase a este valle es toda una experiencia, sin duda es sorprendente ver como se ha logrado una armonía con la naturaleza y el cultivo artesanal de estos grandes vinos que actualmente forman parte importante en la escena enológica nacional.

Como buenos anfitriones, el trato desde la llegada al lugar es impecable, en medio del valle emerge una bodega con un toque arquitectónico europeo que evoca en su exterior a las hermosas cabañas de las campiñas alemanas, creando un espectáculo visual que sorprende a muchos de los visitantes que no esperan descubrir en medio de la nada este gran tesoro.

La primera vez que conocí los viñedos  Don Leo a invitación de David Mendel, me sorprendió el orgullo y el cariño en sus palabras con las que poco a poco y a través un recorrido guiado por sus instalaciones, logra hacerte sentir como en casa.  Es evidente el esfuerzo y la pasión de todos los que laboran en esta gran empresa familiar. Un legado de trabajo con una ideología arraigada por el amor y el cariño al campo.

Esta experiencia viene acompañada de la cocina tradicional de rancho, los guisos, las cazuelas con picadillo, arroz, chicharrón de puerco, mole, tortillas de maíz recién hechas y unas excelentes salsas que en conjunto con el vino de la casa harán de tu día el maridaje perfecto que te dejará con un gran sabor de boca.

Si no has visitado este viñedo, te estas perdiendo una maravillosa aventura 100% recomendable en familia, con los amigos o en pareja, donde conocerás todo el proceso de elaboración del vino, desde la raíz hasta la copa.

Winefest MX recomienda:

Las Delicias del Desierto. Hablar de la generala es hablar de una cocinera con carácter, con sentimiento y con un gran regionalismo y amor a la cocina rustica mexicana. Reflejo que se plasma todos los días en sus recetas, que van desde lo más tradicional, hasta las combinaciones más innovadoras y eclécticas con ingredientes endémicos de la región. Así es Ivonne Orozco Matus,  generala de las Delicias del Desierto; un gran restaurante ubicado en el Museo del Desierto de Saltillo, en donde la evolución, la historia y la buena cocina se mezclan en combinación perfecta.

 

Don Leo Cabernet Sauvignon / Shiraz. Un vino con excelente estructura, maduro y bien integrado. Con cuerpo fuerte y aromas a especies, frutos secos, café y chocolate. Ideal para acompañar los platillos del rancho, los guisos grasos y los buenos cortes en parrilla.

Una excelente opción para este fin de semana. ¡Salud!