Daño emocional. Debido a que los familiares no pueden despedirse de sus seres queridos ni tienen acceso a sus cuerpos, pasarán por procesos más largos para superar la muerte. AP
El Grupo de Tanatólogos Voluntarios del Hospital General, alrededor de 25 expertos, están brindando apoyo, a través de medios electrónicos, a las personas que están en duelo durante cuarentena

Serias secuelas emocionales podrían suceder tras la cuarentena, sobre todo en las familias que han perdido a seres queridos a causa del coronavirus.

Esto como consecuencias de las medidas sanitarias decretadas para evitar el contagio y propagación del SARS-Cov-2, que han impedido que los parientes de los fallecidos por COVID-19, u otras enfermedades, puedan cuidar de ellos, acompañarlos o despedirlos en sus últimos momentos.

“El enfermo está falleciendo solo, y por el otro lado está la familia deseando estar dentro del hospital, pero imposibilitados para hacerlo”, comentó José Bejarano Sánchez, miembro del Grupo de Tanatólogos Voluntarios del Hospital General.

El enfermo (de COVID-19) está falleciendo solo, y por el otro lado está la familia deseando estar dentro del hospital, pero imposibilitados para hacerlo”.
José Bejarano Sánchez, tanatólogo

Advirtió del gran trabajo que les espera a los estudiosos de la muerte una vez que pase la cuarentena, y su consultorio –ubicado en lo que ahora es el área COVID de este nosocomio– se vea saturado.

Bejarano Sánchez señaló que los familiares de personas que muren de COVID y son incineradas o inhumadas sin el debido ritual funerario, podrían presentar las consecuencias psicológicas de un duelo mal trabajado.

“Esto se nos va revertir, más adelante estoy seguro que vamos a tener a mucha gente que pasó por este proceso y que no está resolviendo su duelo de forma adecuada”, añadió.

NO HAY APOYO

Al respecto, la Guía Bioética para la Asignación de Recursos Médicos Limitados en Situación de Contingencia, publicada por el Consejo de Salubridad General, recomienda establecer protocolos para facilitar las despedidas entre el paciente y sus familiares.

Por ejemplo: proveer un soporte psicológico para acompañar lo mejor posible al paciente en el proceso de muerte y recurrir a opciones tecnológicas, como las llamadas o videollamadas.

Empero, Bejarano Sánchez afirma que la mayoría de los hospitales no cumplen con estas disposiciones, dado que el personal de salud no estaba preparado para enfrentar a esta pandemia.

“Están más abocado ahorita a hacer su labor, a atender a los pacientes, y en el fondo son seres humanos, están preocupados por ellos mismos. Todos tenemos el temor de contagiarnos y a su vez contagiar a nuestros familiares.

“La gente va y deja a sus familiares en el Hospital, pueden pasar una o dos semanas afuera sin recibir ni una sola noticia porque los hospitales no tienen el personal adecuado. Lo idea es que al paciente le presten un celular para hacer llamadas, pero no está sucediendo. Si en este momento los hospitales pudieran permitir hacerle llegar a la persona muestras de cariño del exterior, podríamos ayudarlas a bien morir…”, indica el especialista.

Advierte que los duelos largos vendrán debido a que los familiares no tienen acceso al cuerpo de sus seres queridos y que las iglesias, funerarias y panteones permanecen cerrados.

“Para poder vivir un duelo sano es importante pasar por el proceso de ritual funerario. Ahorita no se está haciendo, entonces quiere decir que el proceso del duelo más adelante se nos puede complicar, sobre todo en quienes no tengan las herramientas emocionales suficientes como para vivir un duelo de esta magnitud”, explicó.

CUERPO PASARÁ FACTURA

Bejarano Sánchez subrayó que los familiares de pacientes que murieron durante la contingencia y no pudieron dar el último adiós, requerirán del apoyo de un psicólogo o de un tanatólogo.

“Para que saque sus emociones, porque si se las guarda, más tarde el cuerpo le va a cobrar factura. El dolor por las pérdidas es natural, pero es un proceso que tiene un inicio y un final. Es algo que todos podemos superar, tenemos las capacidades…”.

Afirmó que cuando el dolor se prolonga por mucho tiempo se convierte en sufrimiento, que al final puede ser una forma de vida a la que se acostumbran las personas.

El Grupo de Tanatólogos Voluntarios del Hospital General, alrededor de 25 expertos, están brindando apoyo, a través de medios electrónicos, a las personas que están en duelo durante cuarentena.

“No hemos parado. Si algo nos ha enseñado esta pandemia es que todos somos vulnerables y nos tenemos que ayudar los unos a los otros…”, expresó.

LÍNEA DE AYUDA

¿Has perdido a un familiar y necesitas apoyo emocional? El Grupo de Tanatólogos Voluntarios del Hospital General la está ofreciendo. Llama al 844 8692833.

Daño emocional. Debido a que los familiares no pueden despedirse de sus seres queridos ni tienen acceso a sus cuerpos, pasarán por procesos más largos para superar la muerte.