Ya se está admirando la luna de octubre.

Empiezan los días de mañana fría y mediodía caliente, con atardecer templado. Tiempo de suéter en la cajuela. Termina la quincena y menudean los cobros,  los pagos y las compras personales y de familia. No pocos se encandilan con las ofertas llamativas de empresas chinas en internet. Aparecen como anglosajonas. “A mí me pasó”, dice el ingeniero, “pedí unos zapatos con números de acá y me mandaron unos encogidos, con medida de allá”. “A mí me pasó lo mismo con un anillo que entra al dedo y ya no sale más que con jabón” informa la dama. “Te anuncian algo que parece portátil y cuando llega es grande y estorboso”, comenta la hermana... “Y agárrate para esperar porque se tarda semanas y semanas el paquete para llegar”

Muchos se sienten incómodos con una economía que distribuye más y crece menos. No pocos siguen con las inercias de hábitos anteriores y les cuesta evitar despilfarros o que se supriman intermediarios voraces.

En lo eclesial no falta quien ponga el grito en el cielo por una información mediática ávida de amarillismos y de impactos intimidatorios. Documentos, que son sólo instrumentos de trabajo para ser discutidos con miras a lograr conclusiones, son tratados como si ya fueran las conclusiones mismas. Horizontes esperanzadores como el de una mayor participación de la mujer en la vida administrativa y pastoral de las comunidades diocesanas y parroquiales se ve como si se hablará de órdenes sagradas.

El diaconado permanente de hombres ya casados sugerido y practicado desde las primeras comunidades cristianas, como lo atestiguan los Hechos de los Apóstoles, se presenta como una competencia o sustitución del sacerdocio, siendo que solo es colaboración en espíritu de comunión. Se presenta en los medios acelerados esta temática de estrenos pastorales como si fuera la única. Hay cinco temas que son vértebras en las reuniones de Amazonia: La soberanía alimenticia para cuidar la libertad de siembra según necesidades. El entusiasmo misionero que subraya la salida que lleva no sólo a la visita sino a la presencia en las periferias. El diálogo interinstitucional e interreligioso en actitud de comunión y de ecumenismo. La economía solidaria y la voz en el contacto internacional.

Se va logrando una mentalidad de avance en la responsabilidad ecológica. Se desbocaron las producciones de plástico y ahora es basura planetaria de larga duración. Ya están prohibidas las bolsas de plástico  de un solo uso en este Estado, pero los inventarios eran enormes en tiendas y almacenes y el cambio a bolsas degradables y no desechables va a pasos de tortuga. El ingenio nacional está encontrando técnicas para convertir la basura plástica en empleos diversos con el fin de evitar que vayan a aumentar la contaminación del mar.

Procesos esperanzadores se esperan en medios académicos. La misión de las universidades no sólo es formar profesionales sino servir, con investigación permanente, para aportar sugerencias y soluciones en todos los ámbitos de la problemática nacional. Igualmente ya se dan brotes en las plataformas de información para presentar realidades objetivamente, con gran nivel profesional y experiencia suficiente y sin las lacras de corruptelas y manipulaciones.