Es necesario subrayar la incompetencia del gobernante y no pasar por alto la pirotecnia del histrión Javier Corral, quien en su más reciente aparición pública, dolosamente construye argumentos falaces y no tiene recato en mentir, al "denunciar" una supuesta falta de autoridades federales de Hacienda.
Lo cierto es que el gobierno de la República ha cumplido a los chihuahuenses, incluso más allá de lo que la ley y el Presupuesto de Egresos de la Federación le ordenó, toda vez que, el año pasado, entregó al gobierno de esa entidad 2 mil millones de pesos adicionales a lo previsto y, este año, enviará 3 mil millones más que el año anterior. A todas luces, Corral dice verdades a medias que terminan siendo mentiras completas, quien asegura no haber recibido recursos y, por el contrario, es muy válido que la sociedad exija saber cuál fue el destino de ese dinero, sobre todo ahora que la calidad de vida en ese gran estado del país, tanto se ha deteriorado.

Sin condicionamiento alguno, los recursos federales correspondientes a esa entidad federativa fueron entregados en tiempo y forma, por más de 43 mmdp en 2017, 2 mmdp adicionales respecto a lo aprobado por la Cámara de Diputados; dicha entrega fue vigilada por la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales, integrada por los secretarios de finanzas de todos los estados, incluyendo al chihuahuense.

Con absurdos aspavientos, a los que nos tiene acostumbrados, el ejecutivo estatal reclama recursos extraordinarios derivados de cuatro convenios firmados con la SHCP, fingiendo desconocer que el 27 de diciembre se mantuvo comunicación telefónica con el secretario de Finanzas del estado de Chihuahua para explicarle la situación que guardaban dichos convenios. El primero por la cantidad de 20.4 mdp del programa Fortalece, que fue pagado el 29 de diciembre de 2017; el segundo por la cantidad de 44.8 mdp de recursos etiquetados, que no se pudo transferir porque el gobierno de Chihuahua proporcionó una cuenta incorrecta; y el tercero y cuarto convenios por las cantidades de 35.3 mdp y 700 mdp, respectivamente que, siendo extraordinarios, como lo prevé el convenio, únicamente se pueden pagar si hubiera disponibilidad presupuestaria, lo cual no ocurrió. Lo mismo sucedió en los casos de los estados Tlaxcala y Zacatecas, sin que se desatara escándalo alguno, pues al gobernador Corral no le asiste la razón.

Enredado en la confusión que ya generó con su desplante, ese servidor público ha metido a su estado en aprietos, pues para que la SHCP pueda pactar legalmente apoyos extraordinarios para Chihuahua, se deberá resolver primero la controversia constitucional que el escandaloso gobernante ha dicho públicamente que promoverá a propósito de la licitud y viabilidad de este tipo de convenios. ¡Qué paradójico!, así lo ha complicado todo.

Como se aprecia, el chihuahuense ha detonado distractores y malintencionados fuegos fatuos. Habida cuenta del desencanto que el desempeño del gobernador de marras ha causado, más pertinente, justo y sano sería que rindiera cuentas, explicara qué hizo con el dinero público que se le entregó y se dedicara a atender el terrible problema de la inseguridad con el que, evidente y lamentablemente para la gente, ya no puede.

@CCQ_PRI